Marvin Barquero. 19 noviembre
El Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) explicó que el arroz es un producto con un tratamiento especial, tanto en leyes como en políticas públicas, porque es el alimento de más alto consumo en el país. Foto: Marvin Caravaca
El Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC) explicó que el arroz es un producto con un tratamiento especial, tanto en leyes como en políticas públicas, porque es el alimento de más alto consumo en el país. Foto: Marvin Caravaca

El despacho de la ministra de Economía, Industria y Comercio (MEIC), Victoria Hernández, argumentó que en Costa Rica existen leyes donde se obliga a la fijación de los precios del arroz, además de condiciones de productividad, que impiden liberalizar el mercado interno de ese producto.

Las tesis se presentan en un documento de 21 páginas y fechado el 13 de noviembre pasado, del cual La Nación tiene copia. Se trata de la respuesta a una “opinión” emitida por la Comisión para Promover la Competencia (Coprocom) con cuestionamientos a la política arrocera nacional.

Según ese texto, la Ley de Promoción de la Competencia y de Defensa Efectiva del Consumidor, de 1994, y la Ley de Creación de la Corporación Arrocera Nacional (Conarroz), del 2002, establecen las condiciones y ordenan la fijación de precios de este cereal. Por tal razón, sostuvo la jerarca Hernández, se debe cumplir con el mandato.

La titular del MEIC se respaldó también en fallos de la Sala Constitucional y del Tribunal Contencioso-Administrativo, donde se aprueba lo actuado por el Gobierno en este caso.

La respuesta del MEIC esgrime la prevalencia de “condiciones técnicas”, particularmente los rendimientos de la producción arrocera local por debajo de los promedios mundiales, así como la liberalización del mercado de ese grano con Estados Unidos, para concluir que en este momento no es posible eliminar la regulación.

Aduce que también se han hecho estudios, actualizaciones y cambios en el sistema utilizado para determinar los costos de producción, utilizados para fijar los precios.

La respuesta rechaza que la fijación del valor de este producto perjudique al consumidor, pues aporta datos en el sentido de que el índice de precios del arroz bajó un 2% en el periodo de junio del 2015 a julio del 2020, mientras que el índice de precios al consumidor (IPC), donde se miden productos no regulados, subió en ese mismo lapso. Ambos son calculados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

Añade la respuesta a Coprocom, que los márgenes de comercialización fijados para el cereal son menores que los de productos liberalizados. Así, por ejemplo, mientras el margen de venta de productor a mayorista en el arroz es del 7%, en cerdo es del 21,8%, en frijol rojo del 81% y en frijol negro del 62%. Los dos provienen de los estudios sectoriales del Departamento de Investigaciones Económicas y de Mercado (DIEM), del MEIC.

En en caso de la comercialización del detallista al consumidor, el margen de ganancia del arroz se ubica en 7%, en carne de cerdo en 43%, en frijol rojo en 96% y en frijol negro en 91%, aseguró el MEIC.

Factores técnicos

Desde el 2014, el Gobierno y el sector arrocero pusieron en marcha un programa para elevar la productividad local de este cereal. Con los mejores rendimientos se reducen los costos de producción y eso redunda en un menor precio final al consumidor, recordó el MEIC.

Agregó que desde aquel momento, la productividad de ese sector se incrementó en un 22% pasando de 3,71 toneladas métricas por hectárea (TM/ha) a 4,52 TM/ha. Empero, ese aumento es inferior al propuesto de 5TM/ha, por el impacto de los factores climáticos (huracán Otto, tormenta Nate, fenómenos de El Niño y La Niña).

El incremento en el rendimiento local, argumenta también el MEIC, redujo la brecha entre el precio local de la materia prima (arroz en granza) para la industria y las cotizaciones internacionales, aunque reconoce esa diferencia.

Esos aspectos técnicos, más la necesaria preparación de los arroceros para enfrentar la apertura del comercio acordada en el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana también limitan la liberalización del mercado, dijo la ministra Victoria Hernández.

Además, estas decisiones acerca del arroz se enmarcan en el contexto de que es el producto de más consumo en Costa Rica, por lo tanto, básico en la dieta.

Así lo dicen las leyes y una resolución del Tribunal Contencioso-Administrativo, según transcribe el documento remitido en respuesta a la Coprocom: “La importancia del grano en la dieta del costarricense, el riesgo de desabastecimiento o amenaza a la seguridad alimentaria, los intereses económicos y financieros de los productores e industriales del arroz junto con los intereses de todos los consumidores y los compromisos de nuestro país ante OMC, ya que esta última forma parte de una realidad fáctica y jurídica que no puede desconocerse”.

Por todas esas razones, no existen elementos suficientes para considerar en este momento la derogatoria del decreto donde se fijan los precios de ese alimento, concluye el MEIC. El arroz es el único producto que permanece regulado en el país.