Marvin Barquero.   25 enero
La finca ubicada en La Esperanza de Nicoya presentó una afectación de moderada a baja, según el Icafé. Pese a esto, la institución llamó a los productores a reforzar los controles preventivos. Foto: Cortesía del Icafé

Una posible nueva raza del hongo de la roya que vulnera la resistencia o tolerancia de la variedad de café Costa Rica 95 (CR 95), desarrollada en los últimos años, mantiene en expectativa a los investigadores del Instituto del Café de Costa Rica (Icafé).

La situación se presentó a finales de noviembre del 2018, en una plantación de café en la zona de la península de Nicoya, concretamente en localidades de La Esperanza en Nicoya, reconoció el Icafé ante una consulta.

“(El Icafé) está investigando la posibilidad de que una nueva raza de la roya del cafeto (Hemileia vastatrix) haya quebrantado la resistencia que por muchos años tenía la variedad de café Costa Rica 95”, dijo el Instituto en la respuesta. Agregó que la situación es focalizada y no se presenta en toda aquella zona cafetalera.

Expertos del Icafé y del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) hicieron una verificación de la condición de los cafetales y determinaron la presencia de los síntomas de la enfermedad en la mayoría de las hojas de las plantas, con una severidad entre baja y moderada, explicó la entidad rectora del sector cafetalero.

Muestras del hongo (esporas) se enviaron al Centro Internacional de las Royas del Café (CIFC) en Portugal. “Ellos las ubican en plantas diferenciadoras para ver cuáles se enferman y cuáles no. Con esto se determinan las “llaves” que tiene esa roya para atacar al CR 95 y constatar si se trata de una nueva raza de las tres ya identificadas”, explicó el ingeniero Miguel Barquero, coordinador del Programa de Fitoprotección del Icafé.

La situación, que no es calificada como una emergencia, se da mientras empresarios privados dieron a conocer muy altos niveles de producción con la nuevas variedades (CR 95, obatá, catiguá) y resaltaron la tolerancia en plantaciones comerciales al hongo. El resultado de las nuevas variedades es producto de unos 10 años de investigación y adaptación a las condiciones en Costa Rica.

Aún sin alarma

El empresario Fernando Altmann consideró que no es una situación para alarmarse y recordó que la parte técnica del Icafé, desde hace varios años, ya había recomendado a los productores las fumigaciones preventivas contra el hongo en las plantaciones de esas nueva variedades. La idea, explicó el empresario, es que se realice una fumigación anual preventiva y no las cuatro que se deben hacer en variedades tradicionales susceptibles al hongo.

En igual sentido se pronunció el ingeniero Luis Zamora, un especialista en el grano que fue también gerente del Programa de Café del MAG. Según Zamora, la mutación de los hongos a nuevas razas es factible, aunque es un proceso que se tarda varios años. Explicó que el cambio climático, con condiciones más calientes y húmedas, favorece estas mutaciones. A esto se agrega, dijo, que posiblemente algunos productores mezclan siembras de variedades tolerantes con susceptibles y tampoco acatan la recomendación del Icafé de hacer una fumigación anual preventiva contra el hongo.

En el 2013 la roya ataco cafetales de Coto Brus y también Pérez Zeledón donde se registraron pérdidas de 60.000 fanegas, unos ¢9.000 millones en ese entonces, solamente en el cantón de Coto Brus. Archivo.

Zamora recordó que el hongo de la roya apareció en Costa Rica en 1983, cuando se detectó en una finca en San Carlos. A partir de ahí se pensó que no llegaría a afectar cafetales en zonas altas, como Los Santos o los cerros de Naranjo, pero mutó y llegó hasta esas regiones, pese a las presuntas condiciones climáticas adversas para su desarrollo.

Barquero detalló que el surgimiento y establecimiento de una raza sucede por mutación natural, promovido por temperaturas y humedad (lluvia o rocío) que favorece el aumento de la población del patógeno, incrementando la posibilidad de aparición de individuos capaces de superar la resistencia de las plantas.

Este lunes 21 de enero, el Icafé envió su alerta mensual sobre la roya donde informó de que la incidencia de la enfermad se redujo por debajo del promedio de los últimos seis años, debido a condiciones atmosféricas poco propicias para que se propague este mal. En cafetales con manejo de la enfermedad la incidencia es apenas del 12,7%.

No obstante, en el 2013, esta enfermedad alcanzó al 65% de los cafetales del país.