Por: Marvin Barquero 11 febrero, 2015

¿Por qué usan recursos de la venta del plantel para el Programa de Abastecimiento Institucional (PAI)?

El CNP lo recibimos en una situación compleja financiera. La diferencia, tal vez ahora, es el hecho de que esta administración conceptualiza y entiende al CNP diferente, con una nueva visión, esperando rediseñarlo en temas que solucionen problemas al productor realmente y que no solo se solidaricen con ellos. En esa línea, realmente se quiere consolidar el Programa de Abastecimiento Institucional (PAI) como un servicio de apoyo clave y fundamental en lo que es la comercialización.

¿Cómo lo van a lograr?

Ese es el problema. El programa quedó muy maltrecho; teníamos cuentas por pagar por ¢9.700 millones y de esos solo ¢6.400 millones estaban respaldados en cuentas por cobrar. Por eso, acudimos a la Asamblea Legislativa para que con presupuesto extraordinario cubriéramos los otros ¢3.300 millones.

¿Cuál es el papel de los fondos de la venta de la sede?

El dinero de la venta de la sede central estaba dispuesto preliminarmente para construir una nueva sede, lo cual no se ha descartado. Nosotros le dimos un viraje. Primero, no podíamos cumplir con desalojar aquí, porque imagínese llegar a una entidad con los problemas que teníamos y estar pensando también en un desalojo. Decidimos en el 2014 entrarle al tema de estabilizar la institución y diseñar un mecanismo alternativo, que fue eso del fideicomiso, para pagar muy rápido a los proveedores. De julio a diciembre se pagaron ¢6.353 millones y todo se ha devuelto o se devolverá. Son pagos de producto terminado, nuevas compras, no pagos atrasados.

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