Marvin Barquero.   25 mayo, 2018
El Instituto de Desarrollo Rural, el Instituto de Fomento Cooperativo (Infocoop), las municipalidades (Turrialba y Jiménez) y los productores barajan opciones para salvar al ingenio Atirro. Los productores advirtieron que cualquier salida pasa por mejorar las instalaciones. Foto: Cortesía del Infocoop.

Una deuda en mora con el Instituto de Fomento Cooperativo (Infocoop), que alcanza los ¢5.933 millones, tiene a punto de cierre al ingenio de Agriatirro, en Turrialba, lo cual dejaría sin dónde entregar la producción a unos 500 productores de caña de azúcar de esa zona.

Gustavo Fernández, director ejecutivo del Infocoop, confirmó que el consorcio Agriatirro (formado por tres cooperativas), administrador actual del ingenio, dejó de atender la deuda desde el 30 de noviembre del 2017, cuando le correspondía pagar las cuotas anuales de los años 2016 y 2017, pues venían de un periodo de gracia.

El atraso en el pago de la deuda llevó a que la dirección ejecutiva del Infoccop ordenara la ejecución de la garantía, el pasado 4 de abril del 2018, mediante el oficio D.E. 398-2018, explicó Fernández, ante una consulta de La Nación. El Instituto aclaró que no se trata de un proceso de cobro judicial sino de ejecución de la garantía.

La acción se basó en una recomendación del departamento de Financiamiento del Infocoop, agregó el funcionario.

La situación mantiene en zozobra a los 500 agricultores de caña que aún vendían su producción al ingenio. Héctor Araya presidente de la Cámara de Cañeros de Turrialba, señaló que desde hace algunos años el sector enfrenta inestabilidad e inseguridad y que alguna gente abandonó la producción.

Manifestó que hace unos 10 años la cantidad de "entregadores" de caña al ingenio Atirro ascendía a alrededor de 1.000.

"Es una composición de varios problemas. Falta de materia prima es una, luego puede pasar por problemas de rendimientos (de la caña al convertirla en azúcar) y por problemas de condiciones de la planta (el ingenio), pues no se ha renovado, es una planta vieja y las mejoras no estuvieron debidamente ajustadas a los que corresponde", declaró Araya ante la consulta del porqué el ingenio está en crisis financiera.

Desde el pasado 15 de mayo, La Nación ha tratado de localizar, mediante llamadas telefónicas, a los actuales administradores de Atirro, pero al cierre de esta información no ha sido posible.

Composición

De acuerdo con una respuesta por escrito del Infocoop, Coopeatirro acumula actualmente una deuda de ¢5.322.526.240 de principal y ¢298.101.051 de intereses no cancelados.

A esos montos se les debe agregar ¢125.081.947 por concepto de participación asociativa y ¢187.377.080 por concepto de coinversión, explica el Instituto en la respuesta.

Ante el total de la deuda, que asciende a casi ¢6.000 millones, el infocoop esta en proceso de obtener la garantía, la cual incluye activos como tierras para producir, así como toda la maquinaria y equipo del ingenio para proceso de la caña.

Según el Infocoop, el Instituto de Desarrollo Rural (Inder) mostró interés en adquirir esos activos, mediante el oficio PE-326-2018. La intención expuesta es la de ponerlos a disposición de los productores azucareros de la región, mediante las opciones legales existentes.

Por medio de la oficina de prensa, el Inder explicó que este problema corresponde al territorio rural formado por los cantones de Turrialba y Jiménez. Según la respuesta, se trata efectivamente de un problema con impacto económico y social, por lo cual se convocó a todas las entidades públicas locales a una reunión, la cual inicialmente sería este viernes 25 de mayo, pero se pospuso.

Araya explicó que para los productores la opción propuesta con el Inder es la mejor, pues se continuaría procesando caña en el cantón de Turrialba y se mantendría actividad productiva y los trabajos.

Agregó que la gente (que ha vendido fincas o perdido el empleo) se traslada a otros lugares a buscar trabajo, lo cual genera una inestabilidad económica, familiar y social en los hogares y el cantón. Entre tanto, los terrenos pasan a otras manos o quienes logran sobrevivir se dedican a otras actividades, en especial ganadería, las cuales generan mucho menos puestos de trabajo que la caña de azúcar.

Fernández explicó que la propuesta va en el sentido de que el Inder le traslade las instalaciones y tierras a una nueva cooperatica tipo autogestionaria, formada por los trabajadores del ingenios, que son unos 45.

Detalló que la junta interventora del Infocoop conoció esa eventual salida el pasado 11 de mayo y le dio todo el respaldo. Eso en particular porque el valor de la producción del ingenio se estima en unos ¢2.000 millones anuales y las cooperativas autogestionarias están autoruzadas a obtener un 37,5% de la producción. Así que la nueva cooperativa tendría un aproximado de ¢750 millones anuales para financiar la operación.

En la molienda pasada, el ingenio Atirro logró procesar toda la producción.