Laura Ávila. 26 septiembre, 2019
Si la plaga llegara a suelo nacional y los productores tuvieran que sustituir las plantas por la variedad 2-18, el costo oscilaría entre los $8.000 y los $10.000 por hectárea, de acuerdo a estimaciones del gerente general de Corbana. Foto: Graciela Solís.
Si la plaga llegara a suelo nacional y los productores tuvieran que sustituir las plantas por la variedad 2-18, el costo oscilaría entre los $8.000 y los $10.000 por hectárea, de acuerdo a estimaciones del gerente general de Corbana. Foto: Graciela Solís.

A pesar de que el Fusarium Raza 4 Tropical no se encuentra en Costa Rica, en la Rita de Guápiles se cultiva banano de la variedad 2-18, el cual muestra una cierta resistencia al letal hongo. El ejercicio se hace para valorar el crecimiento, la producción y la adaptación de la fruta en suelo nacional.

La información la confirmó Jorge Sauma, gerente general de la Corporación Bananera Nacional (Corbana), quien indicó que las pruebas se realizan desde hace más de un año y una de las ventajas de esta musácea es que da frutos rápidamente, por lo que el productor puede obtener el primer racimo a los nueve meses.

Corbana realiza los ensayos en coordinación con el Servicio Fitosanitario del Estado (SFE).

“Bajo la coordinación de Corbana se trajo a Costa Rica material in vitro cumpliendo con los protocolos oficiales, el cual provenía de un centro de alta tecnología en Bélgica para evaluarlo in situ (en Costa Rica). El objetivo es determinar su comportamiento agronómico y productivo en nuestras condiciones pensando en un material posiblemente tolerante”, manifestó Fernando Araya, director del SFE.

El hongo Fusarium Raza 4 Tropical afecta a la variedad Cavendish –que se produce en Costa Rica– y está considerado como el más destructivo para las musáceas, familia de plantas que incluye bananos, plátanos, guineo y abacá.

Jorge Sandoval, director del Centro de Investigaciones de Corbana, manifestó que la variedad 2-18 muestra “tolerancia” al hongo.

“No es una resistencia completa, es una tolerancia, entonces usted puede tener varias veces una generación de esta fruta”, agregó.

El banano es el principal producto agrícola de exportación de Costa Rica, con ventas anuales por ¢1.029 millones en el 2018. Fuente: Procomer.

Actualmente, existen variedades que muestran cierta resistencia al Fusarium Raza 4 Tropical, sin embargo, Costa Rica pone énfasis en la 2-18 y también en la tecnología Crisper Cas, para obtener nuevas variedades.

Según el Gerente General de Corbana, la empresa brasileña Embrapa, que se dedica a la transferencia de tecnología, trabaja en el desarrollo de la técnica. Esta consiste en la edición de genes para localizar aquellos que pueden producir enfermedades para eliminarlos y dejar solo los genes favorables en la planta.

Sauma espera que esta tecnología no sea considerada como transgénico.

Pruebas realizadas fuera de las fronteras

La creación de la variedad 2-18 se remonta a los años noventa en Taiwán, donde se comenzó a experimentar con plantas de banano in vitro para combatir la plaga, según explicó el Director del Centro de Investigaciones de Corbana.

Después de estas pruebas las plantas se enviaron a otros países asiáticos como Filipinas, donde la fruta ha servido para manejar la enfermedad. La variante somacrosal 2-18 también llegó a Bélgica y por convenios internacionales estas se pueden remitir a otras partes del mundo con fines científicos.

Proceso de muestre bajo normas de bioseguridad. Las autoridades del Servicio Fitosanitario en coordinación con Oirsa y Corbana organizaron un simulacro oficial en una finca experimental en la región Huetar Caribe, como parte de las acciones para prevenir el ingreso a suelo nacional del Fusarium oxysporum f. sp. cubense raza 4 Tropical.
Proceso de muestre bajo normas de bioseguridad. Las autoridades del Servicio Fitosanitario en coordinación con Oirsa y Corbana organizaron un simulacro oficial en una finca experimental en la región Huetar Caribe, como parte de las acciones para prevenir el ingreso a suelo nacional del Fusarium oxysporum f. sp. cubense raza 4 Tropical.

Según Sandoval, en Filipinas existen muchas áreas sembradas y la fruta se adaptó bien, es un Cavendish similar en sabor al banano que se cultiva en el país, aunque su rendimiento es un poco menor.

“Si voy a obtener un racimo de 27 kilos, por ejemplo, con el banano que se siembra actualmente, con este (variedad 2-18) voy a tener 22 o 23 kilos, el rendimiento baja un poquito pero compensa porque resiste más a la enfermedad”, aseguró Sandoval.

A inicios de agosto las autoridades fitosanitarias de Colombia confirmaron la presencia de la enfermedad en el continente, situación que representa un gran peligro para la producción nacional.

$10.000. Costo por hectárea que podría alcanzar la sustitución de plantas de banano por la variedad 2-18.

Hasta el momento no existe un producto químico que sea eficiente para el combate del letal hongo, que puede sobrevivir en el suelo entre 30 y 40 años y que se dispersa con enorme facilidad, según advirtió semanas atrás el SFE.

En Costa Rica, la plaga amenaza unas 43.500 hectáreas sembradas de la fruta, según datos de Corbana. Además, el país cuenta con unas 10.000 hectáreas cultivadas de plátano, de acuerdo con el informe anual de la Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria (Sepsa), adscrita al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

El banano es el principal producto agrícola de exportación de Costa Rica, con ventas anuales por ¢1.029 millones.

El país redobla esfuerzos ante la llegada de la enfermedad al continente americano. “Hemos tomado medidas precautorias desde hace cuatro años con el Ministerio de Agricultura y el Servicio Fitosanitario del Estado. Todas las medidas para que no entre en aeropuertos y fronteras, además de concientizar a los productores”, agregó Sauma.

Si la plaga llegara a suelo nacional y los empresarios tuvieran que sustituir las plantas por la variedad 2-18, el costo oscilaría entre los $8.000 y los $10.000 por hectárea, de acuerdo a estimaciones del gerente general de Corbana.