Marvin Barquero.   8 agosto
Costa Rica tiene 43.500 hectáreas sembradas de banano y 40.000 empleos directos en esa actividad. La gran mayoría de las plantaciones está en la región del Caribe. Aquí, una finca de Corbana. Foto: Graciela Solís

Las autoridades fitosanitarias de Colombia confirmaron, este jueves 8 de agosto, la presencia en su territorio del hongo Fusarium Raza 4 Tropical, un mal hasta ahora letal para las plantaciones bananeras y los plátanos, así como para todas las plantas de la familia de las musáceas.

La confirmación de la presencia de este hongo en Colombia fue dada por las autoridades del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), así como por funcionarios de protección vegetal de ese país.

Contra el hongo Fusarium Raza 4 Tropical hasta el momento no se conoce un producto químico eficiente para su combate, sobrevive en el suelo entre 30 y 40 años, se dispersa con una enorme facilidad y aún no existe una variedad de plantas resistente que funcione a nivel comercial, advirtió, este jueves, el costarricense Servicio Fitosanitario del Estado (SFE).

En Costa Rica, ese hongo amenaza unas 43.500 hectáreas sembradas de la fruta, según datos de la Corporación Bananera Nacional (Corbana). Además, el país cuenta con unas 10.000 hectáreas cultivadas de plátano, de acuerdo con el informe anual de la Secretaría Ejecutiva de Planificación Sectorial Agropecuaria (Sepsa), adscrita al Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

Solo en la actividad bananera laboran 40.000 personas de manera directa y otras 100.000 en actividades indirectas (comercio de agroquímicos, transporte y varias otras), explicó Corbana.

Acciones en marcha

Jorge Sauma, gerente General de Corbana, y Fernando Araya, director del SFE, explicaron, por separado, que la presencia del hongo en un país latinoamericano no toma por sorpresa al país, pues es una amenaza latente desde hace muchos años.

Araya dijo que Costa Rica se ha venido preparando y que se ha mantenido el llamado “programa de exclusión”, es decir, medidas fronterizas, de capacitación de personal y de vigilancia para evitar el ingreso, incluido un simulacro realizado en mayo de este año, donde se evaluó la reacción de todas las entidades ante un eventual brote del mal.

“Que esté (el hongo) en Colombia no significa su presencia en Costa Rica: significa que debemos reforzar las medidas”, alertó Araya. Por eso, hizo un llamado para que los viajeros desistan de traer a Costa Rica adornos y otros con material vegetativo, mientras en los aeropuertos y fronteras terrestres se reforzarán las medidas. Recordó que la Asamblea Legislativa, por ejemplo, autorizó 14 plazas nuevas para vigilancia en puntos críticos de ingreso como el aeropuerto Juan Santamaría, entre otras medidas.

Sauma, por su lado, explicó que dentro del plan de preparación Corbana mantiene convenios con organismos internacionales de investigación, los cuales ya probaron la resistencia al hongo de dos nuevas variedades de banano. En este momento se evalúa la productividad, el sabor y otras características de la fruta antes de una eventual liberalización comercial.

El Fusarium raza uno entró a Costa Rica en los años 70 y afectó plantaciones bananeras de la variedad Gros Michel, la de mayor presencia en el país. Pero se logró adaptar la variedad Cavendish, resistente a esa cepa del hongo. Ahora, la raza cuatro ataca también a esta variedad.

El principal síntoma del hongo es la marchitez de la planta, por lo que Araya solicitó comunicar cualquier sospecha. Lo puede hacer al correo electrónico focr4t@sfe.go.cr, a cualquier agencia regional del sector agropecuario, redes sociales del SFE y página web de Corbana y no debe cortar el tallo o vástago hasta que lleguen los especialistas.