Irene Vizcaíno. 15 abril

Diálogos con el Ministro de Educación Edgar Mora; manejo de fondos para infraestructura

Un colegio que se levantó pero no hay tantos alumnos para aprovecharlo; una solicitud de batería de baños que terminó en un nuevo pabellón...

Esta clase de situaciones son las que ponen a dudar al ministro de Educación, Édgar Mora, sobre el método de trabajo y la toma de decisiones en la Dirección de Infraestructura y Equipamiento Educativo (DIEE).

Esa dependencia es la responsable de dirigir los proyectos de construcción de escuelas y colegios del país, pero ha sido cuestionada por informes de la Auditoría del Ministerio de Educación Pública (MEP) y de la Contraloría General de la República.

“Estamos revisando los proyectos más grandes para ver si realmente se justificaban. Tenemos sospechas fundadas de que hay un porcentaje que no se justifica. El riesgo sería permitir que esos proyectos sigan adelante, teniendo un efecto negativo sobre la comunidad”, dijo.

Igualmente, está pendiente la revisión de contratos con profesionales externos que ganan comisión por cada trabajo. Cuanto más grande el proyecto, mayor la comisión.

“Yo creo que hay suficientes testimonios y suficientes evidencias de que efectivamente han habido esquemas espurios y ha habido recursos puestos a la disposición de actores privados a través de contratos leoninos para al Estado”, aseveró.

Mora se comprometió a que este año no solo cambiará la forma en cómo trabaja esa dependencia, sino en establecer responsabilidades administrativas y, de ser necesario, penales.