Por: Gustavo Arias Retana, Hugo Solano.   10 agosto

“Vinimos a vivir un sueño y estamos viviendo una pesadilla de la que nosotros nunca nos vamos a despertar”, así describió Miguel Ángel Escribano, el esposo de Arancha Gutiérrez López –la española asesinada en Tortuguero– lo que vive su familia luego de que las vacaciones soñadas en Costa Rica terminaran en tragedia.

El caso de Gutiérrez y el de María Trinidad Matus Tenorio, la mexicana de 25 años asesinada el domingo por la madrugada en playa Carmen, en Santa Teresa de Cóbano, se unen a otras tragedias sufridas por turistas extranjeros en el país, durante los últimos meses.

Según un recuento realizado por La Nación, desde marzo de 2017, 16 foráneos han muerto trágicamente, mientras disfrutaban de sus vacaciones en suelo nacional.

Los dos últimos casos ocurrieron el fin de semana pasado y provocaron una serie de acciones de Gobierno, ante la preocupación por el impacto que pudieran tener los hechos en el sector. Entre estas medidas está el anuncio que hizo el presidente de la República, Carlos Alvarado, de trasladar $1 millón al año para la seguridad de los visitantes.

Según cifras del Instituto Costarricense de Turismo (ICT), durante el 2017 ingresaron al país 2,9 millones de turistas, pero la meta del país es alcanzar los 3,94 de ingresos para el 2021.

Fotógrafo canadiense asesinado

Bruce Craig Mccaklum murió en marzo de 2017 en Puerto Viejo, Limón, luego de ser apuñalado con la intención de robarle su cámara fotográfica.

El hombre, de nacionalidad canadiense, se encontraba en Costa Rica disfrutando, junto a otros turistas, de un año sabático que lo llevaría a distintas partes del mundo. Era fotógrafo y profesor de matemática en Toronto.

El día del suceso, el hombre de 51 años se disponía a capturar imágenes del amanecer en Puerto Viejo.

Tragedia de avioneta

Uno de los casos más trágicos fue el del accidente de la avioneta de Nature Air, del 31 de diciembre de 2017.

En el percance, presentado en Nandayure, Guanacaste, murieron 10 turistas estadounidenses y dos pilotos ticos.

La aeronave salió del aeropuerto Juan Santamaría rumbo a Punta Islita para recoger a los turistas en un vuelo chárter. No obstante, debido a los vientos, el piloto Juan Manuel Retana decidió aterrizar en Tambor, a la espera de que disminuyeran las ráfagas.

Una vez que le informaron de una mejora en las condiciones, retomó el plan de vuelo rumbo a Islita. Ahí recogió a los pasajeros y despegó a las 12:10 p. m. Unos minutos más tarde se reportó la caída de la aeronave.

Elaboración Esteban Esquivel
Elaboración Esteban Esquivel
Niño muere en catarata

En abril de este 2018, un menor suizo de ocho años murió tras desaparecer en la Reserva Ecológica La Catarata Río Fortuna, en San Carlos.

El niño se encontrada de vacaciones junto a sus padres y un hermano.

Los padres manifestaron a las autoridades que el menor se quitó la camisa y que luego no lo observaron más, por lo que dieron parte sobre su extravío.

El suizo apareció ahogado horas después con un fuerte golpe en la cabeza.

Muerte en cabaña

En diciembre de 2017, se produjo el deceso de dos turistas suizos cuando un árbol cayó sobre la cabaña en la que dormían en Puerto Viejo, Talamanca.

Los extranjeros estaban alojados en un hotel en playa Chiquita y la tragedia se debió a los fuertes vientos que azotaban gran parte del país en ese momento.

Los fallecidos eran Marie Louise Balmere y Rodolf Balmere, quienes estaban casados y tenían 70 años.

Los suizos visitaban el país por primera vez, acompañados de un hermano del fallecido y de su esposa.

Sitio en el que murieron los turistas por la caída de un árbol en playa Cocles.
Sitio en el que murieron los turistas por la caída de un árbol en playa Cocles.
Arantxa Gutiérrez y María Trinidad Matus

La española Arantxa Gutiérrez y la mexicana María Trinidad Matus fueron asesinadas con menos de 24 horas de diferencia, la primera en Tortuguero y la segunda en Cóbano.

Las dos se encontraban de vacaciones en el país y murieron mientras disfrutaban de las playas costarricenses.

El cuerpo de Gutiérrez fue encontrado el sábado poco después de las 8 a. m. en Tortuguero. Los restos de la española, de 30 años, yacían en la playa de una franja arenosa de 200 metros que colinda con el mar Caribe por un lado y con los canales de agua dulce por el otro.

Las primeras indagaciones sobre el caso apuntan a que un nicaragüense de apellidos Díaz Hawkings, de 33 años, a quien la española Gutiérrez conoció un día antes, sería el responsable del asesinato que tuvo una motivación sexual.

Pese a las primeras sospechas, el sujeto fue dejado en libertad, sin medidas cautelares. Sin embargo, la Policía Profesional de Migración informó el jueves por la tarde de que recibió al nicaragüense desde el Juzgado Penal de Pococí por estar en condición migratoria irregular.

“La aprehensión se extienden por 30 días ya que se encuentra en proceso de su deportación, en el tanto el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) continúa con las pesquisas correspondientes, ya que es sospechoso del asesinato de la turista española”, informó Migración en un comunicado de prensa.

En principio, trascendió que Díaz habría llegado a Tortuguero hace aproximadamente tres meses y laboraba en un hotel cercano al que ocupaba la española, quien llegó al país el 1.° de agosto con su pareja.

Este viernes, agentes judiciales allanaron el apartamento donde residía el nicaragüense.

(Video) Conferencia de prensa de la familia de la turista española asesinada en Tortuguero

El asesinato de la mexicana María Trinidad Mathus ocurrió el domingo a las 3 a. m. cuando se encontraba con una amiga inglesa en playa Carmen, en Santa Teresa de Cóbano, Puntarenas. Las mujeres fueron interceptadas por dos asaltantes y la joven mexicana, de 25 años, habría muerto asfixiada cuando uno de los delincuentes la sumergió en el mar.

Según los datos recabados, uno de los sujetos abusó de la inglesa al tocar sus partes íntimas; ella forcejeó con él, se liberó y corrió a pedir ayuda.

Por este hecho se detuvo a dos sujetos, el primero de apellido Esquivel, quien fue capturado, golpeado y llevado por vecinos a la delegación de Fuerza Pública a las 6:30 a. m. y el segundo apellidado Mendoza, aprehendido en el centro de Cóbano a las 9:30 a. m.

Esquivel descontará tres meses de prisión preventiva, mientras que Mendoza fue liberado, “debido a la no existencia de suficientes elementos de prueba, para acreditar su participación en los hechos”, recalcó el Juzgado.

La Fiscalía informó de que apeló la resolución y está a la espera de que esta sea resuelta.

También este viernes se realizaron acciones policiales, pues se detuvo a otro sospechoso en la misma zona de Cóbano.