Por: Natasha Cambronero.   9 agosto
Los diputados Carlos Avendaño, Ivonne Acuña, Jonathan Prendas y Eduardo Cruickshank son parte del grupo de 11 congresistas del PRN que recibieron pagos del partido por un total de ¢126 millones. Foto: Rafael Pacheco

Carlos Avendaño no es el único diputado de Restauración Nacional (PRN) que registra pagos del partido a nombre su suyo o de sus familiares, por servicios y alquiler de vehículos durante la pasada campaña electoral.

Otros diez compañeros de bancada también cobraron facturas a nombre propio o de 22 parientes, por un total de ¢42 millones.

Se trata de Eduardo Cruickshank, Jonathan Prendas, Floria Segreda, Carmen Chan, Ignacio Alpízar, Mileyde Alvarado, Nidia Céspedes, Melvin Núñez, Ivonne Acuña y Xiomara Rodríguez.

Si se suman los desembolsos a Avendaño y su núcleo cercano de 12 personas, esa cifra sube a poco más de ¢126 millones.

Así consta en los auxiliares contables que el partido entregó al Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) como parte de la liquidación de gastos del proceso previo a los comicios nacionales de febrero y abril, y que fueron analizados por La Nación.

En ese documento no aparecieron cobros de los legisladores de Restauración Marolin Azofeifa, Giovanni Gómez y Harllan Hoepelman, ni ningún familiar cercano a ellos.

En total, la agrupación reportó gastos electorales por ¢2.143 millones, con el objetivo de que sean reembolsados con fondos públicos.

Uno a uno

Del grupo de diez congresistas, el limonense Eduardo Cruickshank Smith y sus parientes son quienes más dinero recibieron de Restauración. En conjunto, a él y siete familiares se les desembolsó ¢13,4 millones.

Sus hijos Jermaine, Derick y Jeyner aparecen como proveedores de servicios especiales y como arrendatarios de vehículo. También aparece la esposa de Jeyner, Mariana Alvarado Martínez, y el hermano de ella, Óscar Alvarado Martínez.

De igual forma, reportan cobros su esposa Jannett Edwards Van Browne y su hermana Elena Cruickshank.

Después aparece el diputado Jonathan Prendas, quien junto a su papá, mamá y uno de sus hermanos, Francisco, cobraron ¢5,6 millones, en alquiler de vehículos y servicios profesionales.

Floria María Segreda aparece con facturas por poco más de ¢5 millones, en conjunto con su hermana Eugenia y su hijo Esteban José Arce Segreda.

Le sigue Carmen Chan Mora con ¢4,1 millones. En los auxiliares contables aparecen como proveedores su hija María Paula, su papá Hugo y el papá de sus hijos Paulo Rodríguez Herrera.

El mismo monto (¢4,1 millones) reporta Mileyde Alvarado, ella y su hermano cobraron esa suma por arrendamiento de vehículos y servicios especiales.

Ignacio Alpízar reporta giros por ¢2,3 millones a su nombre y el de su hijo Anthony, su suegra Cristina Varela y su cuñado David Rodríguez.

Nidia Céspedes y su hija Sharon Fernández facturaron ¢1,9 millones en servicios especiales y alquiler de autos.

El nombre de la diputada Xiomara Rodríguez no aparece, pero sí el de sus hermanos Carlos y Diego, quienes cobraron ¢1,4 millones por rentas sus vehículos.

Melvin Piña registra cobros por ¢2,7 millones e Ivonne Acuña por ¢1,2 millones. Ningún familiar cercano a ellos es mencionado en los auxiliares contables, que es donde el partido debe registras todos los gastos incurridos a lo largo de la contienda.