Técnico renuncia al Saprissa y a los banquillos por problemas de salud. Todavía le apasiona dirigir, pero ahora se concentrará en vivir más

Por: José Pablo Alfaro Rojas 17 diciembre, 2017

A sus hijos les avisó su retiro con antelación, después de un duelo frente a Herediano en el que se llevó un buen susto. Un gol de Luis Ángel Landín acabó por ser el detonante. Se le subió la presión, tanto como le sucedió contra Grecia en el Morera Soto unos meses atrás, cuando no se pudo levantar de su banquillo para girar instrucciones.

A sus 66 años, Carlos Watson se retira del fútbol nacional por recomendación de su médico. Abandona Saprissa, el club que lo sacó del retiro, le permitió ganar sus primeras dos coronas locales y que ahora lo despide, sin final pero con muchas ganas de vivir.

Carlos Watson se mostró dolido, después de anunciar su retiro del fútbol, este domingo en el Estadio Ricardo Saprissa. Fotografía: Rafael Pacheco
Carlos Watson se mostró dolido, después de anunciar su retiro del fútbol, este domingo en el Estadio Ricardo Saprissa. Fotografía: Rafael Pacheco

Con los ojos llorosos, una boina y saco gris, Watson anunció se retiro. Espera disfrutar el fútbol desde otra faceta, mirando partidos desde la grada o por el televisor.

Admite que la pasión no la ha perdido. Esto lo hizo alargar su retiro más de lo que debía, con la esperanza de terminar su carrera con otro título en el bolsillo.

"Le voy a ser sincero, siento que podía dar más", afirma el estratega, de pie en los banquillos desde los 80. Dirigió a la Liga, Herediano y Saprissa, ganó títulos, descendió un club, asistió a mundiales menores y como jugador vistió la casaca de la Tricolor Mayor.

Hizo de todo. Ganó, perdió, sonrió, gritó, se enojó y ayer intentó no llorar. No lo logró.

Debutó en el banco como manudo, dirigió al equipo de su corazón, Herediano, y al final se retiró como morado.

Reconocido por su ojo de formador y enorme pasión por el análisis del balompié internacional. Aún en su última etapa con los morados, asegura que estudió y aprendió de las tendencias del fútbol moderno para no quedarse atrás.

Carlos Watson comparte con el jerarca morado, Juan Carlos Rojas. Fotografía: Rafael Pacheco
Carlos Watson comparte con el jerarca morado, Juan Carlos Rojas. Fotografía: Rafael Pacheco

Watson se despide y da las gracias. Frente a una sala de prensa repleta de periodistas, insiste en que se lleva muchos amigos, enseñanzas y valores. Le saca las lágrimas escuchar al jerarca morado Juan Carlos Rojas entrar a la sala de prensa y agradecerle por su trabajo.

"Sí, cierro el capítulo. Además, es un peligro para mí", reconoce.

-¿Y cómo es esa encrucijada de que le apasiona el fútbol, pero debe dejarlo por su salud?

"Sí, pero yo no quisiera estar dirigiendo por ahí y que se presente un espectáculo, de que me sucediera algo. Voy a ver si puedo disfrutar del fútbol de otra manera, viéndolo desde afuera, que siempre es muy lindo ver el fútbol".