Irene Rodríguez. 21 enero
En Costa Rica se aplica la vacuna contra covid-19 de las empresas Pfizer y BioNTech. Fotografía: Rodrigo Buendía / AFP
En Costa Rica se aplica la vacuna contra covid-19 de las empresas Pfizer y BioNTech. Fotografía: Rodrigo Buendía / AFP

La vacuna contra la covid-19 no implica el desarrollo de la enfermedad de una forma más leve, pues no utiliza virus atenuados o “dormidos”, explicó este jueves el ministro de Salud, Daniel Salas.

Otras vacunas que sí lo hacen pueden provocar a las personas algunos síntomas del padecimiento, como sucedía, por ejemplo, con la vacuna oral contra la polio, que ya no se utiliza.

Sin embargo, esto no ocurre con la dosis de Pfizer-BioNTech que se aplica en el país.

¿Cómo funciona entonces esta vacuna y por qué no podría enfermarnos ni si quiera levemente? Este producto utiliza por primera vez en la historia de la vacunación el ARN mensajero o ARNm, que es el material genético que nuestras células “leen” para elaborar proteínas.

El ARNm es parte de todas nuestras células. Su principal misión es transferir información a una parte de la célula llamada citoplasma para que, con base en estos datos, se generen proteínas.

Cuando un virus ingresa al cuerpo (en este caso el SARS-CoV-2, causante de la covid-19), este actúa como ARNm y pone al citoplasma a trabajar para él y crear las proteínas necesarias para que el virus se replique.

La vacuna, cumple una función similar, se inyecta una porción de una proteína llamada S o espícula, la cual resulta clave al ser la puerta de entrada de virus a nuestras células.

Esta porción de proteína, al entrar en acción, pone al cuerpo a crear la proteína y a trabajar contra el virus, de manera que, al tener contacto pueda reconocerlo.

Pero, al no utilizar el virus no puede enfermarnos.

Sin embargo, este ARNm es tan frágil que, si se inyectara directamente en nuestro cuerpo, se destruiría con solo entrar en contacto con nuestras proteínas. Por eso es que se le ponen coberturas de partículas diminutas que deben preservarse a -70 ° C.

Los efectos secundarios de este producto están relacionados no con el virus, si no con la reacción del sistema inmunitario: dolor, ardor y comezón en el sitio de la inyección, cansancio, fatiga, dolor de cuerpo y de cabeza, y debilidad.

Tecnología para temperaturas ultra bajas

FUENTE: OMS, PFIZER, SANOFI-PASTEUR, CDC, FDA, CLINICALTRIALS.GOV    || J.C. INFOGRAFÍA/ LA NACIÓN.

¿Por qué hay personas que se infectan después de vacunarse?

Por la forma en como funciona nuestro sistema de defensas.

“Ninguna vacuna contra covid-19 te enfermará, pero sí es completamente posible adquirir covid-19 aun después de la segunda dosis; tu cuerpo tarda tiempo (cerca de 14 días después de la segunda dosis) en completar la respuesta inmunitaria”, expresó Zeda Rosenberg, microbióloga y epidemióloga estadounidense que estudia el funcionamiento de las vacunas contra covid-19.

¿Por qué es así? La primera razón es la necesidad de dos dosis, una sola le da a la persona una eficacia cercana al 43% y posteriormente se requiere una segunda dosis para llevar la eficacia al 95%.

Una vez que se complete el esquema, se necesitan entre 14 y 28 días para que los anticuerpos que neutralicen el virus se formen. Además, nuestras células de memoria del sistema inmunitario deben estar en presencia suficiente de manera que puedan “recordar” el virus si entran en contacto con él.

Antes de eso, la persona será vulnerable a una infección. Es decir, sí podría enfermar si entrara en contacto con el virus un día después de la segunda dosis.

A esto se le debe sumar que, en una vacuna con un 95% de eficacia hay un 5% de personas a las que la vacuna, por alguna razón u otra, no les funcionará. Estas personas podrían enfermar, por esta razón es que se apuesta por una gran mayoría de gente vacunada, para que el 95% de personas a las que sí les funciona la vacuna protejan a ese 5%.

Salas agrega otro aspecto que debe tomarse en cuenta: el período de incubación del SARS-CoV-2.

“Este virus tiene un período de incubación bastante largo, puede pasar 14 días desde que una persona se expuso al virus hasta que pueda desarrollar síntomas. Entonces, como también lo vemos en la influenza, es factible que alguien que se vacuna ya estuviera en ese período de incubación, no hay síntomas pero ya el virus había ingresado”, explicó.

Si una persona se vacuna durante el período de incubación sí podrá desarrollar síntomas porque la vacunación ocurrió cuando la infección ya se había dado.