Por: Irene Rodríguez 9 julio, 2015

La vacuna experimental contra el cólera mostró sus primeros resultados en una población de 270.000 personas en Bangladés, una nación donde esta enfermedad todavía se mantiene como un problema de salud pública.

El cólera es una enfermedad transmitida por la bacteria ‘Vibrio cholerae’. Para detectarla, una prueba es rastreo con hilos de metal. | ARCHIVO
El cólera es una enfermedad transmitida por la bacteria ‘Vibrio cholerae’. Para detectarla, una prueba es rastreo con hilos de metal. | ARCHIVO

Los resultados, publicados este jueves en la revista The Lancet, mostraron que las dos dosis de la vacuna redujeron la incidencia global de cólera en un 37% a los dos años de haberse administrado; este porcentaje subió a 45% cuando se añadieron medidas de higiene como el lavado de manos y la práctica de hervir el agua antes de tomarla.

Aunque el nivel de protección de las dos dosis orales pueda parecer bajo, es mucho más de lo que se tenía hasta el momento para un mal que resulta letal en Bangladés. Debido a ello, los investigadores lo ven como un primer paso exitoso.

“Nuestros resultados muestran que un programa generalizado de vacunación oral contra el cólera, en lugares donde esta enfermedad es común, reduce el impacto de este mal y ayuda a controlar la bacteria”, afirmó, en un boletín de prensa, Firdausi Qadri, autor del estudio.

“La clave para controlar el cólera es tener agua limpia y buenos sistemas de saneamiento, pero esto resulta difícil en las naciones más pobres, así como las que son afectadas por las guerras y desastres naturales”, añadió.

Enfermedad de cuidado. El cólera es un mal provocado por la bacteria Vibrio cholerae. Su principal síntoma es una diarrea abundante, con deposiciones constantes, líquidas y blanquecinas, acompañadas de dolor de estómago. El mayor riesgo es la rapidez con la que un enfermo se puede deshidratar, lo que, en cuestión de horas, puede causar la muerte.

Entre los comentarios al reporte científico, Maureen O’Leary, de la Escuela de Higiene y Enfermedades Tropicales de Londres –quien no participó en el estudio– resaltó que la vacuna no puede ser la única arma en esta lucha. “La vacuna oral es solo una parte del gran programa necesario para controlar el cólera. No puede superar los esfuerzos de dotar de agua limpia a las poblaciones, ni de educarlas en medidas de higiene”, concluyó.