Irene Rodríguez. 14 agosto
Los dos respiradores de prueba que fabricó la Universidad de Costa Rica (UCR) pasaron los exámenes iniciales y ahora están en la última ronda de pruebas en animales. Luego, se probarán con humanos.
Los dos respiradores de prueba que fabricó la Universidad de Costa Rica (UCR) pasaron los exámenes iniciales y ahora están en la última ronda de pruebas en animales. Luego, se probarán con humanos.

Investigadores de la Universidad de Costa Rica (UCR) y profesionales de diversas ramas de ciencias de la salud comenzaron la última ronda de pruebas preclínicas de Respira UCR: un ventilador que pueda ayudar a pacientes con neumonía o problemas respiratorios graves por covid-19.

Las pruebas realizadas en cerdos comenzaron este lunes 10 de agosto y se extenderán por tres semanas. En esta labor, participa un grupo que incluye físicos, ingenieros mecánicos, matemáticos, veterinarios, médicos intensivistas, emergenciólogos, anestesistas y terapeutas respiratorios.

Esta investigación es posible porque ya lograron fabricar siete ventiladores, los cuales fueron financiados por la Embajada de Alemania y cuyos componentes fueron adquiridos gracias a alianzas público-privadas con diversas empresas.

Los exámenes cuentan con las aprobaciones y protocolos establecidos por el Comité Institucional para el Cuidado y Uso de los Animales (CICUA) de la UCR y garantizan la calidad de vida de estos durante toda su estadía y, especialmente, durante la realización de las pruebas.

Si todo marcha según el plan, las pruebas en humanos se harían en setiembre y el primer lote de 50 ventiladores estará listo en octubre. La idea es que este sea un aliado en la respiración de personas en estado grave y clínico.

“Una vez finalizada esta validación, tenemos en la mira las pruebas clínicas (ya en seres humanos). Para ello en el equipo de Respira UCR estamos acelerando el trabajo en conjunto con el Ministerio de Salud, Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) y el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt), así como personal médico y de salud pública, para definir los protocolos, guías y requerimientos necesarios para validar y regular este tipo de dispositivos médicos antes de ser aplicados en condiciones reales”, explicó Ralph García, coordinador del proyecto Respira UCR y director de la Escuela de Física.

De esta forma, se busca alivianar la carga que tiene la CCSS debido a la demanda de respiradores.

Según datos de la institución, al 11 de agosto se cuenta con 171 ventiladores pulmonares nuevos, los cuales se han adquirido por compras y donaciones. En marzo anterior la institución anunció la compra de 311 dispositivos, pero se han recibido solo 150.

El retraso se debe a la alta demanda mundial que hay para equipar las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). En medio de este contexto, la fabricación local de dispositivos ofrece una solución para solventar los requerimientos del país.

(Video) UCR prueba en animales ventilador que se usará en pacientes con covid-19

Más de cinco meses

El proyecto Respira UCR ha pasado por varias fases de investigación.

El trabajo comenzó en marzo y reunió a profesores, estudiantes e investigadores de las escuelas de Física, Ingeniería Mecánica, Enfermería, Biología, Artes Plásticas, Ingeniería Eléctrica, el Instituto de Investigaciones en Salud (Inisa) y el Centro de Investigación en Ciencias Atómicas, Nucleares y Moleculares (Cicanum).

Dicho respirador cuenta con el apoyo de la CCSS, el Ministerio de Salud, del Micitt y de varias empresas privadas.

Los diferentes prototipos fueron sometidos a pruebas en simuladores con características similares a las humanas y después en dos cerdos. Para los próximos días, se tiene programada el segundo ensayo con animales.

Dicha evaluación se realiza en el Laboratorio de Docencia en Cirugía y Cáncer (DCLab) de esa universidad, con la participación y fiscalización de médicos de la Caja y un grupo de veterinarios.

Los dispositivos médicos son probados en cerdos porque estos tienen similitudes con el ser humano, especialmente en su corazón, que es anatómicamente muy parecido.

Además, su capacidad pulmonar es muy similar, por lo que se convierten en aliados para probar un dispositivo como este.

Si estas pruebas resultan exitosa,s se procedería con los ensayos en seres humanos. La esperanza es realizarlos en setiembre próximo.

Las personas en las que se prueben los equipos dependerán de un protocolo experimental y de lo que decida la Caja. Para ello, también se requiere la aprobación de dos comités ético científicos (CEC): el de la UCR y el de la CCSS.