Irene Rodríguez. 29 octubre, 2019
Antes de seleccionar un multivitamínico piense que todas las personas tienen necesidades nutricionales diferentes, y que lo más recomendable es consultar con un profesional de la salud. Fotografía: Archivo
Antes de seleccionar un multivitamínico piense que todas las personas tienen necesidades nutricionales diferentes, y que lo más recomendable es consultar con un profesional de la salud. Fotografía: Archivo

A la hora de decidirse a tomar algún suplemento nutricional, los costarricenses se guían más por el consejo de amigos y vecinos que por la asesoría de un médico o nutricionista.

Esa es una de la conclusiones de un reporte publicado en la revista Acta Médica, en el cual se incluyen resultados de consultas hechas a 800 ticos mayores de edad y residentes de zonas urbanas.

Según el estudio, el 57% de los entrevistados admitió haberse decidido a tomar un multivitamínico por recomendación de algún allegado o por iniciativa propia.

Mientras, solo el 32% aseguró obtener estos productos a partir de referencias de médicos, nutricionistas o (en el caso de proteínas) profesionales de los gimnasios.

Los suplementos nutricionales ayudan a potenciar el sistema inmunitario, tener mayores niveles de energía y mejorar la salud en términos generales.

Según la investigación, solo un 6% de los costarricenses utiliza estas sustancias y es muy posible que más de la mitad de ellos dejen de usarlos al cabo de seis meses.

El reporte tomó datos del Estudio Latinoamericano de Nutrición y Salud (ELANS) y de una entrevista con las personas que sí dijeron consumir este tipo de productos.

“El consumo de suplementos nutricionales de un 6% se asemeja al de Brasil y países como Grecia, España e Italia; pero es inferior a lo reportado en Estados Unidos, Australia, Francia, Suecia y Países Bajos, donde la ingesta supera el 30%. Estas diferencias pueden atribuirse a las características de cada población”, cita el documento.

Uso debería ser guiado... pero no lo es

Si se le pregunta a nutricionistas o médicos, ellos harán énfasis en dos aspectos: el primero es que la principal fuente de nutrientes siempre debe ser la alimentación y que no se debe recurrir a cápsulas, pastillas o batidos de proteína en polvo para sustituir un tiempo de comida.

El segundo aspecto es que no todo complemento funciona para todas las personas y, por eso mismo, el consumidor debería recibir la guía de un profesional de la salud antes de decidir tomarlos.

“Aunque podamos comprar estos productos hasta en un supermercado o en una tienda y no necesitemos receta, es mejor consultar con un médico o nutricionista cuál es el tipo de suplemento adecuado para nosotros. Eso puede variar según la edad, sexo, alimentación y hasta actividades de la persona”, dijo en una entrevista anterior la nutricionista Susan Láscarez.

Respecto a los resultados del estudio, el médico Juan Andrés Soto advirtió que, aunque es difícil que un suplemento pueda hacer daño, sí hay personas muy sensibles a cierto tipo de sustancias, por lo que es mejor tener una guía.

Además, para encontrar lo que realmente pueda servirle a una persona la guía de un profesional es lo más indicado.

(Video) Entre Nos: Nutrición para sus hijos

Los suplementos que los ticos consumen

Los multivitamínicos en cápsula son los más ingeridos por los costarricenses.

FUENTE: ACTA MÉDICA    || c.f. / LA NACIÓN.

¿Quiénes los ingieren?

El reporte no encontró diferencias significativas de sexo, edad, nivel socioeconómico, nivel educativo o índice de masa corporal (relación entre el peso y la estatura de la persona) entre los ticos que consumen suplementos nutricionales.

Lo que sí encontró es que, claramente, los ticos tenemos una forma favorita de suplementar la alimentación: las cápsulas de multivitamínicos (que contienen dos nutrientes o más).

Dos de cada tres productos consumidos vienen en forma de cápsulas o pastillas. Además, el 21,1% de los encuestados dijo tomar complejos de más de una vitamina.

La variedad de lo que se consume sí es grande. En total, se mencionaron 76 productos diferentes.

No obstante, la constancia no es una característica de los costarricenses. Cuando se les volvió a contactar seis meses después, el 58% ya no tomaba el suplemento.

Al consultarles sobre las razones para dejar de consumir, un 25% de la muestra indicó que su intención era usar el producto solo de forma temporal.

Por otra parte, un 22% alegó que ya no consideraba necesario su uso y otro 22% admitió que no tenían disciplina para tomarlos.

Beneficio versus necesidad

La encuesta indica que el 86,1% de los ticos consultados considera que los suplementos son buenos. De ellos, el 39% dijo que sí ha visto beneficios de muchas formas, mientras que el 23% señaló que, aunque no percibió beneficios medibles, sí los considera beneficiosos.

El doctor Juan Andrés Soto Soto sostuvo que un suplemento solo es necesario para personas con deficiencias nutricionales o que lo requieran como complemento de un tratamiento médico.

Por ejemplo, señaló, el ácido fólico (que previene defectos en los fetos) y otros nutrientes recetados a las mujeres durante el embarazo son muy necesarios.

En personas sanas también pueden resultar un buen complemento a la alimentación, pero no son imprescindibles.

En 2018, un estudio del Hospital Saint Michael’s y de la Universidad de Toronto, ambos en Canadá, señaló que los complementos de nutrientes no aportan mayores beneficios a la salud.

El reporte, publicado en la revista Journal of the American College of Cardiology, revisó datos de investigaciones anteriores que incluyeron las vitaminas A, B1, B2, B3, B6, B9 (ácido fólico), C, D y E, beta-caroteno, calcio, hierro, zinc, magnesio y selenio. Se revisaron estos suplementos por separado o en multivitamínicos.

“Nos sorprendió ver tan pocos efectos positivos en los suplementos que más consume la gente. Nuestra revisión encontró que si usted quiere usar multivitamínicos, vitamina D, calcio o vitamina C, esto no le hará ningún daño, pero tampoco hay un beneficio aparente”, dijo al presentar el reporte David Jenkins, autor principal del informe.

Dentro de las ventajas que tienen estos productos es el que si usted olvida tomarse una dosis no sufrirá mayor problema para su salud.

Efectos secundarios o sobredosis tampoco se dan, pues, en la mayoría de los casos, el cuerpo elimina a través de la orina los excesos de nutrientes.

Al respecto, en una conferencia de prensa, el presidente de la Asociación Médica de Australia, Michael Gannon, indicó que si una persona consume más multivitamínicos de los que necesita, en realidad lo que está haciendo es “orinar más caro”.