Irene Rodríguez. 3 mayo
Esta es la cápsula que diseñaron especialistas de la Escuela de Diseño Industrial del Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec). El modelo ya se está utilizando en hospitales públicos para intubar y extubar pacientes con covid-19 sin que haya mayores riesgos para el personal de salud. Fotografía: Tec.
Esta es la cápsula que diseñaron especialistas de la Escuela de Diseño Industrial del Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec). El modelo ya se está utilizando en hospitales públicos para intubar y extubar pacientes con covid-19 sin que haya mayores riesgos para el personal de salud. Fotografía: Tec.

Una de las principales preocupaciones del personal de salud es que, si un paciente con covid-19 tiene una dificultad respiratoria mayor y necesita ser intubado o extubado, este pueda contagiarles, especialmente si tose o estornuda en el proceso.

Con esto en mente, profesionales de la Escuela de Ingeniería en Diseño Industrial del Instituto Tecnológico de Costa Rica (Tec), diseñaron una cápsula especial que permita la realización de ambas técnicas con el menor riesgo para el personal hospitalario.

Según informó el Tec a través de su oficina de comunicación, este dispositivo consiste en un cubo transparente que se coloca sobre la cabeza del paciente. Su función es ser una barrera que evite el contacto directo entre las gotas de saliva y aerosoles expulsados por el paciente y el personal de salud encargado del manejo de la vía aérea, protegiéndolos así de un posible contagio.

Román Macaya, presidente ejecutivo de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), señaló este domingo en conferencia de prensa que la donación de estos implementos ya asciende a 54 y se espera llegar a los 250. Estos vienen en diferentes tamaños, que van desde neonatos hasta la talla XL de adultos.

“Esto inició como un plan piloto en el Hospital Max Peralta (Cartago), de donde salió el prototipo y ya se están entregando en distintos hospitales públicos”, aseveró Macaya.

Ivonne Madrigal, investigadora de la Escuela de Diseño Industrial indicó que todo el trabajo de diseño partió desde un ejemplar similar asiático, que se les facilitó en el hospital cartaginés.

“El primer modelo lo facilitó el Max Peralta y desarrollado por un médico taiwanés. Lo investigamos, analizamos y vimos más planos de dispositivos similares desarrollados en otros países”, explicó la investigadora.

El desarrollo del primer prototipo comenzó a finales de marzo.

Los investigadores realizaron varias visitas al Max Peralta y conversaron con diferentes especialistas en neumología, anestesiología, cuidados intensivos y terapia respiratoria, entre otros, para conocer mejor sus necesidades.

De acuerdo con los científicos, este dispositivo les da una protección de un 95% al personal de salud.

Para Macaya, este es solo un ejemplo de cómo la innovación científica en Costa Rica ayuda a manejar las complicaciones que presenta la pandemia en las diferentes aristas de la vida de los costarricenses.