Irene Rodríguez. 4 julio, 2018
Francisca Cheng es una de las artistas que aportó el talento para esta subasta. Fotografía Proyecto Daniel para LN.
Francisca Cheng es una de las artistas que aportó el talento para esta subasta. Fotografía Proyecto Daniel para LN.

Artistas nacionales e internacionales donaron su tiempo y su trabajo para ayudar a los adolescentes y adultos jóvenes con cáncer.

Durante semanas, ellos trabajaron torsos de mujer y les estamparon su creatividad para así ponerlos a disposición del público y, con el dinero recaudado por cada obra, darle más calidad de vida a esta población.

Este jueves 5 de julio, la Galería Nacional del Museo de los Niños será el escenario de la segunda "Subasta Naranja", organizada por la Galerie Hior.

El evento comenzará a las 7 p. m. y el precio base de cada escultura será de $400 (¢228.000 aproximadamente).

Todo lo recolectado será para Proyecto Daniel, una organización que busca el bienestar de los jóvenes con cáncer en Costa Rica.

Dentro de las labores de esta organización está el haber diseñado cuartos 'a la medida' y pensados para estos los muchachos en los hospitales San Juan de Dios, México y Calderón Guardia, donde los pacientes pueden compartir con jóvenes como ellos.

Proyecto Daniel también desarrolla campamentos, talleres, apoyo académico y se hacen fiestas para conmemorar fechas especiales.

"Esta subasta será de gran ayuda. Tenemos muchos proyectos. No queremos dejar de hacer actividades como campamentos y talleres para los pacientes. Además, en los cuartos de los hospitales tenemos que dar el mantenimiento, cambiar algunos colchones, por ejemplo. Proyecto Daniel se encarga de ese mantenimiento", explicó Ligia Bobadilla, directora ejecutiva de esta organización.

La subasta tiene por nombre Amazonas: Luchando por la Vida y está inspirada en la leyenda de las amazonas, las cuales, según la mitología clásica eran personas de un antiguo pueblo conformado y gobernado íntegramente por mujeres guerreras.

La intención de la organización es ligar este espíritu de fuerza e ímpetu con la actitud de los chicos de Proyecto Daniel, adolescentes y jóvenes guerreros que se aferran a la vida y luchan con fuerza sobre humana para seguir adelante.

Graciela Fournier

Al arte se respira en el taller de Graciela Fournier, y también las ganas de ayudar a quienes más lo necesitan. Ella es una de los 40 artistas presentes en la II Subasta Naranja: ''Amazonas luchando por la vida'', a beneficio de Proyecto Daniel y organizada por Galerie Hior. Te esperamos este 5 de julio a las 7:00 pm en la Galería Nacional, para unidos ayudar a los jóvenes diagnosticados con cáncer.

Posted by Subasta Naranja on Tuesday, July 3, 2018

En esta subasta participarán artistas nacionales e internacionales de la talla de Fabio Herrera, Fernando Rudin, Francisca Cheng, Aldara Alfaro, Ale Rambar, Constanza Meza, Dino Urpi, Enrique de la Calle, Mariamarta Pacheco, Mariano Prado, Mario Maffioli, entre otros.

La subasta se realiza en el marco del octavo aniversario de Proyecto Daniel y espera ser un impulso para seguir trabajando.

"La gente puede estar segura de que todo lo recaudado es para poder seguir trabajando y darles más calidad de vida a los jóvenes. Está comprobado que las actividades de este tipo que hacemos con ellos les benefician en su tratamiento", enfatizó Bobadilla.

Por los jóvenes

En el 2010, Ligia Bobadilla, una madre cuyo hijo, Daniel Arce, murió de cáncer, quiso llevar el sueño de ese muchacho más allá y lograr que adolescentes y jóvenes con esta enfermedad tuvieran atención personalizada y a su medida.

La idea surgió porque, cuando estos pacientes cumplen 15 años de edad, pasan a recibir tratamiento en un hospital de adultos, experiencia que puede ser “chocante” para muchos de ellos, quienes deben compartir habitaciones con personas que viven realidades muy distantes a las suyas.

Dentro de los mayores logros están que los hospitales San Juan de Dios, México y Calderón Guardia tengan habitaciones completamente adaptadas a los gustos y necesidades de estos pacientes: paredes pintadas con motivos musicales o deportivos, televisión, juegos de video, asientos cómodos para sus acompañantes y una sala de estudio.

Pero, más allá de eso, los jóvenes encuentran una familia. También realizan un campamento al año, y un congreso en los que reciben charlas de especialistas. Asimismo, hacen actividades sociales, como quince años, paseos e incluso ya tuvieron hasta una boda.