Irene Rodríguez. 12 octubre
Esta ilustración del Instituto Max Planck en Alemania presenta como el virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19, invade las células del torrente sanguíneo. Imagen: Pixabay/Gerd Altmann
Esta ilustración del Instituto Max Planck en Alemania presenta como el virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19, invade las células del torrente sanguíneo. Imagen: Pixabay/Gerd Altmann

Una holandesa de 89 años se convirtió en la primera persona que falleció tras ser infectada dos veces por el virus causante de la covid-19. Anteriormente se han dado 22 casos de reinfecciones de este virus, pero todos se habían recuperado.

La mujer no solo tenía como factor de riesgo para complicaciones del virus su edad, también tenía su sistema inmunitario comprometido. Ella tenía una enfermedad llamada macroglobulinemia de Waldenström, un cáncer en los glóbulos blancos (células de defensas del cuerpo) que provocaba irregularidades en su sistema inmunitario.

Este es un tipo raro de cáncer que, aunque tratable y controlable, es incurable.

El caso fue reportado la tarde de este lunes en un manuscrito firmado por nueve especialistas en virología y microbiología de los Países Bajos.

Su primera infección se dio a inicios de año, cuando se presentó al hospital con tos, fiebre y fatiga. Estuvo hospitalizada cinco días y se recuperó.

Al cabo de 59 días, dos días después de recibir quimioterapia, la mujer volvió al hospital con fiebre, tos y dificultad respiratoria. La prueba diagnóstica dio positiva y un análisis del genoma de este virus indicó que se trataba de un virus con una genética diferente al que la infectó por primera vez. Con esto se confirma que se trató de dos infecciones diferentes y no de una misma infección que estuvo “dormida” y registró síntomas nuevamente.

Sus síntomas empeoraron a los ocho días y falleció.

Reinfecciones sí pueden darse, pero aún son sumamente raras

¿Cuán común es reinfectarse? En 36,67 millones de casos de covid-19 hasta el momento en el mundo solo hay registro oficial de 23 casos en siete países: Bélgica, Catar, Estados Unidos, India, Ecuador, Holanda, y Hong Kong.

Sin embargo, esto es así porque son los únicos que han realizado análisis detallados del genoma del SARS-CoV-2 en ambas ocasiones y los han comparado para determinar que se trata de dos infecciones distintas.

La primera reinfección documentada se reportó el pasado 24 de agosto en un hombre de Hong Kong.

De los 23 casos, 15 son hombres, seis mujeres y hay dos personas cuyo sexo no trascendió.

La segunda infección ha surgido, en promedio, 69 días después que la primera, con un intervalo de entre 13 y 143 días.

El 76% de los pacientes tuvo síntomas la primera vez, el 82% los tuvo en la segunda. En siete casos (30,43%), el segundo contagio generó síntomas más graves.

Hasta el momento, América Latina solo registra un caso documentado de reinfección. Se reportó el 30 de agosto, en un ecuatoriano de 46 años. En mayo, el hombre tuvo su primer contagio con síntomas leves: dolor de cabeza, cansancio y fiebre.

La velocidad con la que aparecen los nuevos reportes de infección no implica que esta sea más o menos común que antes, sino que ahora los profesionales de la salud y científicos son más conscientes de la posibilidad y, por eso, las buscan.

La respuesta del sistema inmune: clave para entender

Nuestro sistema inmunitario tiene un rol trascendental en lo que puede suceder en una reinfección.

Cada vez que nos enfermamos o nos exponemos a un virus, bacteria, hongo o parásito, nuestro cuerpo genera una forma de reconocerlo posteriormente. A esto se le llama memoria inmunitaria.

Mientras el organismo combatió la infección, generó células de defensa y sustancias llamadas anticuerpos que no mueren con la enfermedad. En algunos padecimientos (por ejemplo, el sarampión), esta inmunidad natural se mantiene de por vida.

En otras enfermedades no es así, y los anticuerpos y células de defensa se mantienen durante cierto periodo y, por eso, es posible enfermar otra vez (o necesitamos un refuerzo de vacunación cada cierto tiempo, como sucede con el tétanos).

También hay casos, como la influenza, en que el virus muta tanto que nuestro sistema crea defensas, pero al año siguiente el virus que circula es distinto y estamos susceptibles. Por esta razón, nos vacunamos contra la influenza cada año.

Así ataca nuestro sistema inmunitario

La forma en la que responden nuestras defensas y el tipo de patógeno son determinantes en saber por cuánto tiempo estaremos protegidos contra la enfermedad.

FUENTE: EUGENIA CORRALES-AGUILAR, VIRÓLOGA; ÁLVARO AVILÉS, INFECTÓLOGO, OMS, CDC.    w. s. INFOGRAFÍA / LA NACIÓN.

El asunto con el nuevo coronavirus, es que aún es muy pronto para saber a qué nivel y durante cuánto tiempo nuestros anticuerpos podrían protegernos, según Maria Van Kerkhove, jefa técnica de covid-19 para la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Van Kerkhove indica que se están estudiando dos cosas en particular en personas que ya se han recuperado de la enfermedad, pero recalca que aún llevamos tan poco tiempo de convivir con el virus.

Los investigadores están buscando dos cosas en particular: los anticuerpos generados en el virus, y el comportamiento de células de defensa llamados linfocitos T.

Los anticuerpos más importantes son los llamados neutralizantes, que, como su nombre lo indica, neutralizarían la acción del virus en el cuerpo de la persona.

“Queremos saber qué pasa en estos casos de reinfección. Entender cómo fue la respuesta inmune. ¿Cómo estuvo el desarrollo de anticuerpos después de la primera infección y cómo estaba en el momento de la segunda infección? ¿Hubo una reducción de los anticuerpos? ¿Por qué sucedió? No lo sabemos, aún lo estamos estudiando”, expresó Van Kerkhove este viernes en conferencia de prensa.

¿Qué debemos hacer si ya nos recuperamos de la enfermedad? La especialista señala que las reinfecciones siguen siendo muy raras, pero que es mejor actuar como si nunca nos hubiéramos infectado.

“Debemos seguirnos protegiendo: usar la mascarilla cuando es necesario, mantener dos metros de distancia con las otras personas, lavarnos las manos. Seguir haciendo todo lo necesario como si no nos hubiéramos infectado, hacer todo lo que hacíamos antes para evitar una infección y evitar infectar a los demás”, concluyó.