Por: Juan Fernando Lara.   24 febrero
De izquierda a derecha: el doctor Juan Luis Segura, jefe de neurocirugía del Hospital Nacional de Niños, Olga Arguedas, directora del hospital, Jaime Cortés, jefe de cirugía y Cinthia Mora, jefa de cirugía reconstructiva. / Gesline Arango
De izquierda a derecha: el doctor Juan Luis Segura, jefe de neurocirugía del Hospital Nacional de Niños, Olga Arguedas, directora del hospital, Jaime Cortés, jefe de cirugía y Cinthia Mora, jefa de cirugía reconstructiva. / Gesline Arango

Episodios 'traumáticos' de sangrado casi matan a los siameses Samuel y Ezequiel, unidos por su cabeza al nacer, en una histórica operación de más de 20 horas de la cual se salvaron gracias a la pericia, resistencia física y mental de cirujanos y anestesiólogos costarricenses que los separaron.

Juan Luis Segura, jefe de Neurocirugía y participante en el proceso, explicó que en un procedimiento como este el principal riesgo es el sangrado de todas las estructuras por donde circula la sangre.

"Ese es el punto álgido y lograr esa separación para que ambos tengan suministro de sangre al cerebro y que siempre haya drenaje. Los sangrados fueron importantes en momentos diferentes y eso desestabilizó a los pacientes", señaló.

Los bebés, que nacieron en diciembre del 2015, se encuentran en condición crítica en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Nacional de Niños, lugar donde fueron intervenidos durante este viernes y sábado.

Médicos del Hospital de Niños en conferencia de prensa brindan detalles sobre la cirugía de separación de los siameses Samuel y Ezequiel

Posted by nacion.com on Saturday, February 24, 2018

Segura añadió que, a lo largo de más de 20 horas de operación, hubo "episodios traumáticos" de sangrado que causaron problemas. Al ser consultado sobre cómo superaron los problemas de sangrado, el médico respondió: “Primero le pedimos mucho a Dios”.

“Si a mí algún día me tienen que dormir, que sea un anestesiólogo del Hospital Nacional de Niños”, bromeó Segura al inicio de la conferencia de prensa al evocar los momentos más críticos de la intervención.

Luego de la separación, ambos hermanos pasaron a quirófanos separados donde los esperaba un grupo de cirujanos plásticos.

El especialista agregó que todo el personal involucrado tuvo que enfrentarse a diferentes retos e imprevistos.

"Hicimos reconstrucción de estructuras circulatorias, esas reparaciones y separaciones de tejidos nos obligaron a muchas reparaciones. Todo esto debimos hacerlo sin dejar de drenar sangre y sin fallar con el suministro de esta al cerebro", afirmó el doctor.

"Lo que se hizo hoy fue extraordinario a nivel nacional e internacional", doctora Cinthya Mora Mesén, jefa de cirugía plástica y reconstructiva del Hospital.

Por su parte, Cinthya Mora Mesén, jefa de cirugía plástica y reconstructiva del Hospital, explicó que se logró un cierre razonable de las lesiones en los niños, pero advirtió que venían nuevas etapas y que todavía se está en un período crítico. No obstante, declaró: "Estamos listos para enfrentar los escenarios que vengan".

La directora del Hospital de Niños, Olga Arguedas, añadió que la recuperación de los menores consumirá unos dos meses, por tratarse de gemelos siameses unidos en la cabeza por estructuras neurológicas en el órgano más complejo del cuerpo: el cerebro.

Sin embargo, aclaró que el tiempo definitivo de recuperación dependerá de cómo responda el cuerpo de cada uno de ellos.

Hito nacional

Esta es la primera cirugía de este tipo de complejidad realizada en Costa Rica. Los hermanos no compartían ni cerebro ni cerebelo, pero sí venas, arterias y el cuerpo calloso (tejido nervioso que sirve para conectar los hemisferios derecho e izquierdo del cerebro).

El caso fue cuidadosamente analizado y discutido por los diferentes equipos en ciencias médicas del Hospital de Niños, incluso fue necesario efectuar consultas a uno de los especialistas con mayor experiencia en Estados Unidos.

Para realizar esta intervención se requirió de gran cantidad de reservas de sangre. Debido a lo anterior, el jueves pasado se efectuó una campaña interna en el hospital para captar donadores de sangre y así satisfacer cualquier necesidad durante el procedimiento.