Irene Rodríguez. 18 junio, 2018
La OMS considera que la transexualidad no debe ser tratada como si fuera enfermedad mental. Foto ilustrativa sobre la transexualidad. Albert Marin.
La OMS considera que la transexualidad no debe ser tratada como si fuera enfermedad mental. Foto ilustrativa sobre la transexualidad. Albert Marin.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no considera que la transexualidad sea un padecimiento de la mente y la sacó de su lista de trastornos mentales.

Sin embargo, decidió mantenerla dentro de las condiciones relacionadas con salud sexual, eso sí, sin darle el calificativo de enfermedad.

Lo anterior consta en la más reciente edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (ICD-11, por sus siglas en inglés), que fue anunciada la mañana de este lunes.

Las personas transexuales son aquellas que no se identifican con el género (masculino o femenino) que se les asignó al nacer con base en sus genitales. En otras palabras, una persona que nació con pene no se identifica como hombre o una que nació con vagina pero no se identifica como mujer.

Durante años, esta condición estaba catalogada como enfermedad mental dentro del apartado de desórdenes de parafilia, en la misma categoría donde están la pedofilia (atracción sexual por niños antes de la pubertad), el sadismo (excitación sexual al infligir dolor o violencia psicológica en otra persona), el exhibicionismo (exitación al enseñar los genitales a personas en lugares públicos) o el voyerismo (adicción a ver personas desnudas o teniendo relaciones sexuales).

"No hay evidencias de que una persona con un desorden de identidad de género deba tener automáticamente al mismo tiempo un desorden mental, aunque en muchas ocasiones va acompañado de ansiedad o depresión, especialmente al sentir rechazo a lo que ve en el espejo y debido al rechazo de otras personas que no entienden o desaprueban su condición", dijo en conferencia de prensa Shekhar Saxena, director del departamento de Salud Mental y Abuso de Substancias de la OMS.

Es una condición

Con este nuevo listado, la OMS redefine a la transexualidad y la bautiza oficialmente como "incongruencia de género". Esta no se identifica como una enfermedad, si no como una condición.

De acuerdo con la ICD-11, hay dos clasificaciones de incongruencia de género: en la adolescencia y vida adulta, y en la niñez.

En el primer grupo están quienes ya pasaron la pubertad. Estas personas deben presentar de forma continua durante varios meses al menos dos de las siguientes tres características.

1- Un disgusto o disconformidad fuerte con las características primarias y secundarias de su sexualidad (tener pene o vagina, senos, vello en la cara, agravamiento de la voz).

2- Un deseo fuerte de deshacerse de sus características sexuales por sentirse que no concuerdan con las de su género.

3- Un deseo muy fuerte de tener las características sexuales del género con el que se identifican. Experimentan un anhelo grande de ser tratados y aceptados como parte del género con el que se identifican.

En el segundo grupo, en el de los niños, el ICD-11 indica que la condición se caracteriza porque la sensación debe comenzar antes de la pubertad y mantenerse durante al menos dos años.

"Incluye un gran deseo de ser de un género diferente al del sexo asignado al nacer, un descontento de su anatomía sexual, y un querer tener la anatomía del género con el que se identifican. Además, en sus juegos, actividades y dibujos ellos asumirán el rol del género con el que se identifican", cita el documento.

No obstante, el ICD-11 aclara: "el que un niño tenga un comportamiento socialmente definido como 'masculino' o 'femenino' no es una base para este diagnóstico, pues el menor debe tener una identidad autopercibida distinta a la del sexo con el que nació".

¿Por qué se incluye en la lista?

Si la transexualidad no es una enfermedad, si no una condición, ¿por qué está dentro de la misma clasificación de otros males como la disfunción eréctil, la eyaculación precoz, los dolores constantes en relaciones sexuales, la imposibilidad para llegar al orgasmo o la falta de deseo sexual?

De acuerdo con Saxena, en muchos países, si la condición no está en la lista, el sistema de salud (tanto público como privado) no le dará a la persona la atención médica que requiere (no solo la atención básica, si no también atención psicológica u hormonas u operaciones que se realicen para obtener el género autopercibido).

"Queremos que quienes viven estas condiciones puedan obtener ayuda sanitaria cuando la necesiten", dijo el especialista en conferencia de prensa.