Irene Rodríguez.   12 noviembre
Durante la fase de pruebas, la primer vacuna contra el ébola fue probada en miles de personas de los países más críticos. Uno de ellos fue la República Democrática del Congo. (AP Photo/Jerome Delay)

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció la tarde de este martes que precalificó la primera vacuna de la historia contra el ébola. ¿Qué quiere decir esto? Que el producto sí cumple con los estándares de calidad, seguridad y eficacia en el organismo. Esto abre las puertas para una licencia de comercialización y difusión del producto.

Esta es la precalificación más pronta que la OMS ha dado a una vacuna, a solo tres semanas de anunciarse los resultados de su ensayo clínico y nueve meses después de los primeros resultados preliminares. La necesidad de prevenir una enfermedad que ha causado más de 11.000 muertes entre 2014 y 2016 la hace de mayor urgencia.

Con esto, las agencias de Naciones Unidas y la Alianza para la Vacuna ya pueden analizar cómo llevar de forma gratuita o a bajo costo, la vacuna a los países con mayor necesidad. Se cree que la licencia oficial para la vacuna estará disponible a mediados del 2020.

“Este es un paso histórico para asegurar que las personas en mayor necesidad tengan acceso a esta vacuna para salvar sus vidas”, dijo a la prensa Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

Y agregó que “hace cinco años, no teníamos ni vacuna ni medicamentos contra el ébola. Ahora, con una vacuna precalificada y tratamientos experimentales, podemos decir que nos acercamos a que sea una enfermedad prevenible y tratable”.

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La vacuna

El producto se llama rVSV-ZEBOV-GP y es un inyectable de la casa farmacéutica Merck.

El brote de ébola que comenzó en el 2014 en África fue el banderazo de salida para buscar una solución. Más de 236.000 personas fueron vacunadas con la inyección experimental en la República Democrática del Congo y otras 60.000 lo hicieron en Uganda, Sudán del Sur, Ruanda y Burundi.

Los resultados mostraron que la eficacia de la vacuna supera el 97%. Durante su fase experimental se administró en “anillo”. El anillo es una estrategia que consiste en vacunar al círculo de personas que han estado en contacto con un enfermo.

De momento, quienes han sido inoculados muestran anticuerpos después de 12 meses. Aún es pronto para saber por cuánto tiempo más se extendería la protección, dado que los ensayos clínicos terminaron a finales del 2018.

Además de esta propuesta de Merck, otros laboratorios farmacéuticos prueban ocho posibles vacunas.

Enfermedad infecciosa
Así se ve el virus del Ébola desde un microscopio. Fotografía: CDC

La enfermedad del Ébola es un padecimiento tropical que se caracteriza por fiebre y hemorragias constantes en diferentes órganos. Primero, ataca el sistema inmunitario y luego el hígado o los riñones. La mortalidad es del 70%.

Sin embargo, la transmisión es muy difícil. La única forma en que una persona puede enfermar de ébola es si entra en contacto directo con la sangre, saliva, sudor, semen, mucosidad o cualquier fluido de un paciente (o animal) que tenga este mal y presente los síntomas, o que lleve menos de 10 días de haber muerto por esta causa.

No hay transmisión si la persona estornuda cerca suyo –como ocurre con quienes tienen algún virus de gripe–; tampoco hay contagio a través del agua –como sí sucede con algunos virus de diarreas–.

Pese a la precalificación de la vacuna, el virus del Ébola sigue siendo todo un reto para las autoridades mundiales de salud debido a factores culturales. En los países donde la enfermedad ha sido epidémica, muchos pobladores acostumbran lavar y abrazar a sus muertos. Esto aumenta las posibilidades de contacto con sangre del recién fallecido, lo que incrementa la probabilidad de contagio.