Irene Rodríguez.   5 julio, 2009
Nueva pastilla promete acabar con la eyaculación precoz - 1

Comenzó como un antidepresivo, pero se convirtió en la promesa de sanar la disfunción sexual más común en los hombres: la eyaculación precoz. Se trata de Priligy, la nueva pastilla que promete retardar hasta cuatro veces el tiempo en el que un hombre eyacula.

La casa farmacéutica Jassen-Cilag (división europea de Johnson & Johnson) comercializa esta píldora, que se presenta como solución a un trastorno que padecen entre el 21% y el 33% de los hombres del mundo, un problema tres veces más común que la disfunción eréctil.

La pastilla debe tomarse una hora antes de cada relación sexual y su efecto dura 24 horas. Solo se vende bajo receta médica.

Priligy fue aprobada por la Asociación Médica Europea y se vende con receta médica en España, Finlandia y Suecia, en presentaciones de tres tabletas de 30 mg y 60 mg, con un costo que varía entre los 39 y los 59 euros (entre ¢32.000 y ¢48.000). La casa farmacéutica anunció que para finales de agosto se comercializará en Alemania y Noruega.

La eyaculación precoz ocurre cuando el hombre eyacula menos de un minuto después de la penetración. Normalmente se asocia a condiciones psicológicas como la ansiedad, depresión y hasta la falta de experiencia.

No obstante, estudios de la farmacéutica Jassen-Cilag arrojaron que la eyaculación precoz no es problema psicológico, sino que tiene como origen trastornos en la fase del orgasmo que provocan alteración neurobiológica.

“La eyaculación precoz tiene un componente genético y esto fue lo que la casa farmacéutica vio. En el núcleo cerebral hay impulsos que motivan a eyacular más rápido, antes de que se alcance el orgasmo”, señaló el sexólogo Eduardo Ruiz.

El origen. La dapoxetina (ingrediente principal de priligy) se utilizaba como antidepresivo, pero se descubrió que también tenía la capacidad de extender el tiempo para llegar a la eyaculación.

Esto no es del todo nuevo, desde los años 70, los antidepresivos se recetan para tratar la eyaculación precoz. Son eficaces porque bajan los niveles de ansiedad e inhiben la serotonina, sustancia que controla las emociones. Un antidepresivo, utilizado de manera constante, ayuda a controlar el problema.

Sin embargo, es hasta ahora que se hace una píldora especialmente para combatir este trastorno.

Estudios. Desde el 2003, la pastilla fue probada en más de 3.000 hombres de seis países europeos entre los 18 y 65 años y sus parejas.

Durante 12 semanas, se les solicitó utilizar el fármaco cada vez que tuvieran relaciones sexuales, un mínimo de dos veces a la semana.

A un grupo se le dio la dosis de 30 mg, a otro la de 60 mg y a un tercer grupo, un placebo.

Según el estudio, publicado en la revista médica The Lancet, todos los hombres experimentaron retardo en el tiempo de eyacular, incluyendo a los hombres que recibieron el placebo.

Quienes consumieron el placebo, tuvieron un retardo del 22% en el tiempo de eyacular, los que tomaron píldoras de 30 mg lo retardaron un 147%, y los que tomaron 60 mg, en un 151%.

Dentro de los efectos secundarios, el 5% de los participantes dijo tener náuseas, dolor de cabeza o diarrea. Un 1% dijo sufrir de disfunción erectil, eyaculación anormal y menos líbido.

Escepticismo. Especialistas ticos solo comparten parcialmente la idea del nuevo fármaco.

“Lo malo de esta pastilla es que no soluciona el problema del todo. Es decir, la persona sí retarda la eyaculación, pero el problema sigue. Si el paciente tiene relaciones sexuales sin tomar la píldora, la eyaculación precoz vuelve. No es una píldora milagrosa”, explicó el sexólogo Eduardo Ruiz.

El urólogo José Ardón es del mismo criterio: “Si una persona comienza a tomar el medicamento, toda la vida va a tener que tomarlo, cuando muchas veces la terapia psicológica y ejercicios frenan el problema de manera más definitiva”, señaló.

Ambos especialistas fueron enfáticos en que sí recetarían la pastilla si esta llega al país, pero solo como parte del tratamiento, ya que todos los pacientes con eyaculación precoz necesitan terapia psicológica en la que participe su pareja y ejercicios especiales para remediar el problema.

Por ahora, no hay fecha para que Priligy llegue al continente americano, ni mucho menos a Costa Rica. La Agencia de Drogas y Alimentos de Estados Unidos rechazó esta pastilla en el 2005 por razones que no fueron difundidas. La farmacéutica anunció que la presentará para su aprobación otra vez en diciembre próximo.