Mujer de 110 años sirve de ejemplo en Guatuso

Ella ve y oye bien, palmea tortillas, y habla con firmeza y coherencia

Río Celeste de Guatuso, Alajuela. Pastora Chaves Jarquín es probablemente la mujer más longeva que vive en Costa Rica, pues tiene 110 años de edad.

Nacida el 13 de setiembre de 1901 en Esquipulas, departamento nicaraguense de Matagalpa, pero residente desde hace 30 años en Río Celeste de Guatuso, Chaves ha sido tomada como ejemplo para desarrollar una campaña entre la población infantil local sobre los valores y el respeto por los adultos mayores.

Se trata de una iniciativa de la Dirección Regional de Educación y Nutrición, con sede en Ciudad Quesada, que al mismo tiempo será aprovechada para procurar ayuda material, con el fin de que la anciana tenga una mejor calidad de vida.

Ayer, los promotores de la iniciativa tributaron un reconocimiento a Chaves, quien es madre de 12 hijos, uno de los cuales, José Luis, de 63 años de edad, la acompaña permanentemente.

Le donaron un colchón, ropa de cama, utensilios de cocina, artículos de higiene personal y alimentos no perecederos.

El Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) le gira mensualmente una pensión de ¢80.000, con los que debe cubrir el recibo de la luz y hasta el agua potable.

Modelo.“Ella es un modelo de mujer a imitar, pues, pese a su muy avanzada edad, sigue tan activa como en sus años mozos”, afirmó José Antonio Ledezma, director regional de Educación y Nutrición en la zona.

La aseveración de Ledezma se fundamenta en la realidad: la menuda ancianita camina menos rápido que en su juventud, pero casi sin encorvarse.

Cocina para su hijo y para ella, y no deja de palmear las tortillas de maíz que tanto le gustan.

Ella oye y ve bien, y sus gesticulaciones denotan cierta fortaleza física. Además, habla con firmeza y coherencia.

Su lucidez mental es incuestionable, lo que le permite recordar, hasta con fechas exactas, los principales acontecimientos familiares.

Ella rememora que en 1980 emigró a Costa Rica para salvar su vida y la de algunos de sus hijos.

“El gobierno de Daniel Ortega amenazó con matarme, ya que me oponía a que mis muchachos, que estaban muy jóvenes, se unieran al Ejército Sandinista”, recordó.

“Me persiguieron y no me quedó más camino que huir a Costa Rica, donde me quedé y quiero morir”, añadió .

Chaves dice que le gusta cantar las canciones que aprendió en su época de niña y juventud.

“No me olvido de la música de mi querida Nicaragua, tampoco de los hijos que tengo allá”, y agrega: “A dos de ellos, Cirilo y Miguel, no los veo desde hace 25 años. Ni siquiera sé si aún viven, pero espero volver a verlos antes de que Dios me llame a cuentas”.

Chaves, la centenaria, es todo un personaje en Guatuso.

Es frecuente que niños y jóvenes lleguen a visitarla para que ella les cuente historias y anécdotas de su vida.

“A mí, los chiquillos me hacen feliz, y yo les agradezco que se acuerden de esta viejita”.