Irene Rodríguez.   31 marzo
Las mascarillas tienen indicaciones muy claras de uso, según la Organización Mundial de la Salud. Fotografía: Shutterstock

Que en China las usan. Que en Corea del Sur también y eso los llevó a “aplanar la curva”. Que en Estados Unidos piden usarlas. Que sí son buenas, o, por lomenos “mejor que nada”. Que este doctor recomendó usarla. Que mejor las uso para prevenir, como protección extra.

O más bien quienes dicen lo contrario: que eso “no hace nada”, que eso más dañino que beneficioso, que al usarla nos descuidamos en otros aspectos de la higiene.

Son parte de los comentarios que se escuchan y se leen por redes sociales. ¿Pero cuán ciertos son? ¿Quiénes deben usar mascarilla? ¿Pueden el resto de personas utilizarlas?

Este tema fue tratado la tarde de este martes en conferencia de prensa.

“Vamos a insistir. En un escenario donde hay mucha gente tosiendo y estornudando, las mascarillas quirúrgicas pueden conferir cierto nivel de protección, pero ese no es el escenario en nuestro país”, específico Daniel Salas, ministro de Salud.

“Ya indicamos también que las partículas del virus son muy pequeñas, viajan dos metros y caen al suelo. Si usted anda en un lugar público, usted no está con muchas personas que están tosiendo o estornudando. Lo más importante en todo esto es lavarse las manos antes de tocarse la cara”, añadió.

Según Salas, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro de Control de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés) solo las recomiendan para los enfermos y cuidadores directos.

“Hay mascarillas que se venden en la calle con materiales muy dudosos, que pueden generar alergias, el riesgo se incrementa más”, señaló el jerarca.

#related

La OMS subraya

La OMS indica que las mascarillas también pueden ser útiles en personas con resfrío, catarro o alguna alergia que les provoque estornudos y tos.

“En los países sin presencia sostenida del virus, solo personas que presentan problemas de infecciones respiratorias o en su sistema inmunitario tienen algún tipo de necesidad de utilizarlo”, aclaró en conferencia de prensa María Van Kerkhove, coordinadora del Programa de Emergencias en Salud de la OMS.

Posibles puntos a favor

Un reporte en la revista Science da otro punto de vista. El documento reúne un análisis del Centro para el Control y la Prevención de las Enfermedades de China (CCDC), avalada por expertos en salud de Asia. Por ello, varios países piden que los ciudadanos las usen en sitios públicos, aun cuando no hay síntomas para evitar la diseminación del virus.

“No es para protegerse a uno mismo. Es para proteger a la otra gente de las microgotas que salen del propio tracto respiratorio", dijo en un comunicado de prensa K.K. Cheng, uno de los investigadores.

“Cuando la gente sale e interactúa, es probable que arrojen algo de saliva”, dijo Cheng a la publicación sobre ciencias. “No quiero causar temor, pero cuando la gente habla, respira y canta —no hace falta estornudar o toser— salen estas microgotas”, añadió.

En redes sociales se comparte un blog del biólogo molecular Sui Huang, quien dice “debemos abandonar el pensamiento o blanco o negro y aceptar que tenemos una gama de grises. Cualquier barrera física, como la que proporcionan incluso las máscaras improvisadas, puede reducir sustancialmente la propagación del covid-19”.

No obstante, la OMS se mantiene firme en que estos usos son solo para enfermos y cuidadores directos.

El peligro de usarlas mal

Ver más!

Aún cuando usted quiera usarla por seguridad, si no se sabe usar bien, una mascarilla más bien podría hacer más mal que bien y convertirse en un caldo de cultivo para otros virus.

“Una mascarilla es como un pañuelo. Se debe usar de forma que cubra la nariz y la boca y sujetarla por las orejas. Hay quienes dicen que les cuesta respirar y de vez en cuando ‘sacan la nariz’, y eso no debe ser así. Y, hay algo claro: apenas se humedezca el cubrebocas, ya sea por tos, estornudo o la frecuencia de saliva al hablar, debe desecharse y utilizar una nueva", destacó en una entrevista anterior Luis Carlos Monge, vocero del Colegio de Farmacéuticos..

"De la misma forma en la que usted bota un pañuelo desechable al toser o estornudar, si se deja la mascarilla puesta lo que va a hacer es propiciar un caldo de cultivo para virus y bacterias”, agregó.

El especialista enfatizó que hay personas que utilizan una sola mascarilla durante todo el día, cuando lo correcto es cambiarla constantemente y desechar la que acaban de quitarse.

Otro problema es que las mascarillas pueden dar una sensación de falsa seguridad, y por eso se baje la guardia con otras medidas de higiene. Otras personas podrían tocarse más la cara al usar mascarillas y eso también causaría más mal que bien.