Salud

Más de 600 hospitales en 52 países probarán tres fármacos contra covid-19; estas son sus características

Estudio ‘Solidarity Plus’ evaluará medicamentos en pacientes internados por complicaciones del virus; estudio anterior ya había descartado cuatro tratamientos por su baja eficacia

Luego de 17 meses de pandemia, el mundo cuenta con 19 vacunas aprobadas o con autorización de uso de emergencia contra covid-19. Sin embargo, hasta el momento no existe un tratamiento específico para atacar esta enfermedad.

Pese a que se han desarrollado ensayos clínicos con diferentes medicamentos, solo la dexametasona y el tocilizumab lograron marcar diferencia en quienes han tenido manifestaciones graves de la enfermedad y han reducido la mortalidad en este grupo.

Sin embargo, un estudio lanzado esta semana pretende obtener otros para llegar a más personas. La investigación, llamada Solidarity Plus, reunirá a investigadores de 52 países y pacientes de 600 hospitales.

Las pesquisas someterán a prueba tres fármacos ya existentes cuyo fin principal era el combate de otros padecimientos, para ver cuánto logran atender las complicaciones de la covid-19.

Esta investigación es coordinada por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

“Estos fármacos fueron escogidos después de estudios cuidadosos de los tratamientos potenciales. Fueron analizados por un panel de expertos. Según los datos disponibles, estas drogas fueron las que mostraron mayor potencial para reducir la mortalidad”, manifestó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS.

Costa Rica no participará de este esfuerzo. En América Latina los tratamientos serán probados en Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Honduras, México, Panamá y Perú.

Los tratamientos en estudio

Se probará si uno de estos fármacos es más eficaz para reducir la mortalidad que el tratamiento estándar. También se medirá si ayudaron a que el paciente requiriera menor soporte ventilatorio y si la terapia recibida está relacionada con más o menos tiempo de hospitalización.

Artesunato. Es un fármaco inyectable que se ha utilizado contra la malaria desde hace más de 30 años. Es desarrollado por el laboratorio indio Ipca.

Es un derivado de la artemisina, una sustancia extraída de la planta Artemisia annua.

Fue seleccionada por su potencial antiinflamatorio. Los científicos esperan que reduzca la inflamación en los pulmones.

Esta será administrada de la misma forma en la que se indica para los pacientes severos por malaria: de forma intravenosa durante siete días.

Imatinib. Es un medicamento oral usado en algunos tipos de cáncer. Es producido por la empresa Novartis.

Los científicos creen que esto protegerá los alvéolos, las cavidades más pequeñas de los pulmones, y permitirá un mayor flujo de aire.

Se le dará de forma oral a los pacientes una vez al día durante 14 días.

Infliximab. Es una terapia de anticuerpos que se da en algunas personas con males autoinmunes inflamatorios, como la enfermedad de Crohn. Es de la farmacéutica Johnson & Johnson.

Se cree que podría evitar que las defensas “trabajen más de la cuenta” y más bien perjudiquen al paciente.

Se administrará de forma intravenosa una única vez.

Los participantes

Se reclutará a personas mayores de 18 años que ya estén hospitalizadas con un diagnóstico de laboratorio positivo por covid-19 y que permanecerían internadas en el mismo centro médico durante al menos 72 horas.

De forma aleatoria serán colocados en cuatro grupos: uno recibirá el tratamiento estándar y fungirá como control y los otros tres recibirán uno de los medicamentos a prueba.

Sin embargo, si en determinado momento los médicos tratantes ven que cambiar a un paciente de terapia podría salvar su vida, pueden hacerlo para salvaguardar la vida del participante.

¿Funcionarían contra la variante delta y otras futuras?

Una de las preguntas principales es si estas terapias funcionarían contra variantes como la delta u otras que puedan surgir en el futuro.

Los especialistas indican que es muy probable que para las variantes actuales sí sean eficaces, pero que justamente medir ese valor es el principal objetivo de la investigación.

“Habrá más variantes. El virus evoluciona. Por eso es que estudiamos”, explicó Maria Van Kerkhove, jefa técnica de covid-19 de la OMS.

Ana María Henao, coordinadora de la investigación, coincidió en que solo estudiando de esta forma se puede saber cuál medicamento será mejor para cada grupo poblacional.

“Las variantes pueden aparecer en cualquier lugar del planeta. Lo bueno de una investigación que englobe a todo el mundo es que podemos ver cómo se comporta el tratamiento en diferentes lugares del mundo”, expresó la científica.

Sin embargo, una de las esperanzas es que los tratamientos más tradicionales, como el suministro de oxígeno, sigan funcionando.

Otras posibles terapias

Mike Ryan, jefe de Emergencias de la OMS detalló cuáles son los tipos de fármacos que se estudian en diferentes fases y que podrían en un futuro ayudar a las personas.

Por un lado, están los que ayudan a reforzar el sistema inmunitario y le dan un “empujón” a las defensas para atacar al virus.

También están los anticuerpos que se le suministran a los pacientes y que estos puedan actuar contra las diferentes variantes.

Otra opción son moléculas antivirales que afectarían la replicación del virus.

Segundo intento

Esta es la segunda parte de una investigación mayor. En octubre pasado, la OMS dio a conocer los resultados de Solidarity, la primera parte de este estudio, que se llevó a cabo en 405 hospitales de 30 países.

Esta investigación exploró cuatro posibles terapias, y se demostró que ninguna de ellas obtuvo el resultado deseado.

Remdesivir. Un antiviral que buscaba frenar la replicación del virus en las células humanas.

Hidroxicloroquina. Un tratamiento oral que ha sido utilizado tradicionalmente en casos de malaria.

Lopinavir y ritonavir. Combinación de productos que se utiliza comúnmente para infecciones con VIH.

Interferon-β1a. Grupo de proteínas que se utiliza en esclerosis múltiple y otras enfermedades similares.

Irene Rodríguez

Irene Rodríguez

Periodista en la sección El País. Máster en Salud Pública con Énfasis en Gerencia de la Salud en la Universidad de Costa Rica. Ganó el Premio Nacional de Periodismo Científico del Conicit 2013-2014, el premio Health Systems Global 2018 y la mención honorífica al Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación 2017-2018.