Irene Rodríguez. 10 mayo
Obsesionarse con limpiar cada superficie de la casa e incluso cada uno de los productos que se compran no contribuye mayor cosa a prevenir la covid-19. Foto: Archivo
Obsesionarse con limpiar cada superficie de la casa e incluso cada uno de los productos que se compran no contribuye mayor cosa a prevenir la covid-19. Foto: Archivo

¿Debemos desinfectar o lavar cada artículo que compramos, y limpiar cada superficie varias veces al día para evitar la covid-19?

José Luis Jiménez, doctor en química medioambiental y quien estudia la forma de transmisión del SARS-CoV-2, virus causante de la enfermedad, lo resume así: “es una gran pérdida de tiempo”.

“Yo también lo hice. Cuando hay un virus nuevo y se está expandiendo sin control y la OMS (Organización Mundial de la Salud) nos dice que va por superficies, pues nos ponemos a desinfectar todo. El problema es que las primeras impresiones son muy duraderas”, destacó Jiménez, quien también es catedrático en la Universidad de Colorado, en Estados Unidos.

“Me costó convencer a mi esposa de que no era necesario desinfectar la compra”, contó entre risas.

El asunto, según el científico, es que debemos gastar tiempo, esfuerzo y dinero en lo que más nos sirva para atacar el virus y evitar el contagio.

Para Jiménez, concentrarse solo en limpiar y desinfectar y no en tener espacios más ventilados es como si el equipo de Costa Rica se enfrentara a México y 10 de sus jugadores se dedicaran a evitar que el portero rival les haga goles.

Mientras esto ocurre, los delanteros aztecas pueden llenar de anotaciones al guardameta tico que quedó solo.

(Video) ¿Qué es la transmisión por aerosoles de covid-19 y cómo evitarla?

Cuidarse de las personas, no de los objetos
Jose Luis Jiménez estudia la forma de contagio de la covid-19 desde inicios de la pandemia. Foto: Cortesía
Jose Luis Jiménez estudia la forma de contagio de la covid-19 desde inicios de la pandemia. Foto: Cortesía

¿Cómo deberíamos cuidarnos? Los especialistas lo resumen así: nuestra preocupación principal deben ser las personas, no los objetos.

Es más probable la transmisión que se da a través del aire.

Y es ahí donde cumplen su labor las mascarillas y el distanciamiento físico, así como evitar las aglomeraciones y los espacios cerrados y con poca ventilación.

“Si uno va al supermercado, el peligro no está en las bolsas que trae, el peligro está en el aire que uno respira allí. Y lo que uno necesita es estar en un supermercado espacioso y bien ventilado, y con una mascarilla muy bien puesta”, destaca Jiménez.

Emanuel Goldman, microbiólogo en la Escuela de Medicina de Newark, Estados Unidos, quien estudia la transmisión de este virus a través de contacto con objetos, recalcó este tema para la revista The Lancet.

“Si crees que es más común que el coronavirus se transmita por superficies que por el aire, vas a ser más proclive a estar con un grupo de personas en un restaurante en un espacio cerrado, pero que limpia bien sus mesas.

“Y esto más bien aumenta el riesgo de transmisión por el aire, especialmente en momentos en que las personas no usan mascarillas porque están comiendo”, señaló Goldman.

Peligro de la desinfección obsesiva

El llevar a extremos la limpieza y desinfección, a menudo con productos más “fuertes” que los usados de costumbre, más bien trajo un aumento en las intoxicaciones.

Datos del Centro Nacional de Control de Intoxicaciones (CNCI) indican que, durante 2020, aumentaron los reportes de intoxicación por cloro en el país.

Este fue el segundo producto con el que los profesionales del CNCI tuvieron que lidiar más.

A lo largo del año anterior hubo 837 incidentes, cuando en años anteriores los casos sobrepasaban un poco más de la mitad de esa cifra.

Jiménez recalca que lavarse las manos sí es vital, pero por lo demás, la limpieza debe mantenerse en niveles similares a los de la época prepandemia y concentrarse en lo que realmente es importante: espacios bien ventilados.