
Una investigación de la Universidad de Nagoya, en Japón, identificó dos bacterias intestinales asociadas con el estreñimiento crónico. El hallazgo aporta una nueva explicación sobre por qué muchos tratamientos convencionales no funcionan en millones de personas.
El estudio se publicó en la revista científica Gut Microbes. Los científicos señalaron que las bacterias Akkermansia muciniphila y Bacteroides thetaiotaomicron degradan el moco intestinal. Este fluido mantiene el colon lubricado y las heces hidratadas.
Cuando estas bacterias descomponen en exceso la mucina colónica, las heces se tornan secas y pierden movilidad. Esta condición dificulta la evacuación normal.
Relación con la enfermedad de Parkinson
El estudio también analizó la relación entre estas bacterias y la enfermedad de Parkinson. Investigaciones previas indicaron que pacientes con Parkinson sufren estreñimiento décadas antes de presentar temblores.
Aunque el Parkinson se asocia con degeneración nerviosa, los investigadores detectaron niveles elevados de A. muciniphila y B. thetaiotaomicron en la mucosa intestinal de estos pacientes.
Los resultados sugieren que la actividad bacteriana cumple un papel relevante en el desarrollo de síntomas y abre la puerta a nuevas líneas de investigación.
Qué ocurre en el intestino
El estreñimiento es un problema digestivo frecuente. Se produce por lentitud en los movimientos intestinales. La mala alimentación y la baja hidratación agravan el cuadro.
En algunos casos no se identifica una causa clara. Esta condición recibe el nombre de estreñimiento idiopático crónico (EIC).
A diferencia de estudios anteriores que se centraron en nervios y músculos intestinales, el equipo japonés examinó el revestimiento protector del órgano.
La mucina colónica es un fluido con consistencia similar a un gel. Se encuentra en el intestino grueso y recubre sus paredes. Mantiene las heces húmedas y protege el órgano de microorganismos nocivos. También facilita el tránsito digestivo.
La B. thetaiotaomicron utiliza enzimas para eliminar grupos sulfato protectores de la mucina. Luego, la A. muciniphila descompone y consume la mucina expuesta.
Los grupos sulfato impiden la degradación bacteriana de la mucina. Cuando desaparecen, las heces se resecan y su desplazamiento se reduce. Esto provoca estreñimiento.
Por qué fallan algunos tratamientos
Los investigadores concluyeron que el estreñimiento crónico no depende solo de la lentitud muscular intestinal. En estos pacientes, el problema radica en la pérdida de mucina.
Por esta razón, los laxantes y medicamentos para estimular la motilidad intestinal suelen resultar ineficaces.
Experimento en laboratorio
El equipo modificó genéticamente la bacteria B. thetaiotaomicron. Eliminó su capacidad para activar la enzima sulfatasa, responsable de retirar los grupos sulfato de la mucina.
Los científicos introdujeron esta bacteria modificada en ratones libres de gérmenes junto con A. muciniphila. Los animales no desarrollaron estreñimiento y la mucina permaneció intacta.
El experimento demostró que el bloqueo de la enzima sulfatasa impide la degradación de la mucosa intestinal.
Los resultados sugieren que medicamentos capaces de bloquear esta enzima podrían tratar el estreñimiento bacteriano en humanos y aportar nuevas perspectivas en el estudio del Parkinson.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
