10 octubre, 2011

Flora Umaña es un vivo ejemplo de que el autoexamen de mama ayuda a detectar temprano un cáncer de pecho y que esto puede salvarle la vida.

A sus 84 años, ella no solo sobrepasó la meta de vivir más de cinco años después de su diagnóstico, sino que lleva 41 años de sobrevida del tumor.

“Una noche me hice el autoexamen y me sentí una pelotita. Me asusté y me fui corriendo al día siguiente al doctor. Él me confirmó que sentía una pelotita también. Mi hijo mayor estaba por casarse, y, en medio del enredo, pedí una segunda opinión. Me mandaron unos exámenes y, con solo verlos, me dijeron que tenían que quitarme el pecho”, recordó.

“El doctor me dijo que, gracias a que me había examinado las mamas, se logró detectar el tumor todavía pequeño y que por eso podía salvarme. Yo le gané la batalla al cáncer por algo que solo toma de cinco a diez minutos, y que no cuesta ni un cinco”, añadió.

Como ella, millones de mujeres en el mundo pueden decir que el autoexamen les salvó la vida.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) no tiene listas oficiales de cuánto puede ayudar el autoexamen de mama a la detección del cáncer, pero la Asociación Mundial de Ginecología señala que el poder de una mujer de conocer sus senos hace que el 80% de los tumores mamarios se detecten con el autoexamen.

“La importancia del autoexamen es que las mujeres van conociendo sus senos. Si llegan a conocerlos bien, van a poder detectar cuándo algo no anda bien”, explicó Álvaro Peña, especialista en atención de afecciones mamarias con énfasis en cáncer de mama.

¿Qué buscar? El autoexamen debe hacerse una vez al mes, una semana después de la menstruación. Esto es así porque, antes de la menstruación, los niveles hormonales son más altos y las mamas están más sensibles, por lo que pueden detectarse protuberancias que no son tumores.

Si una mujer está en la menopausia, puede escoger cualquier día y realizarse el examen en la misma fecha cada mes.

Según Peña, al examinarse no deben buscarse solamente “pelotitas”, pues hundimientos, secreciones en los pezones o retracciones en la piel pueden ser señal de posibles tumores.

“Cerca del 80% de los nódulos o ‘pelotitas’ que se palpan son benignos, pero es necesario descartar que puedan ser tumores. Si una mujer siente algo, debe ir al médico para descartar o confirmar un tumor. Una detección temprana salva vidas”, explicó el especialista.

Más cuidados. Peña afirmó que el autoexamen, por sí solo, no es suficiente para lograr la detección temprana ideal de los tumores más pequeños, por lo que recordó la importancia de la mamografía.

“La mamografía detecta cosas que las manos no pueden palpar aún”, agregó el experto.

Según el ginecólogo Francisco Fúster, lo recomendable es realizarse una mamografía, llamada “de base”, entre los 35 y 40 años para descartar alguna anomalía. Luego de los 40 años, debe realizarse una mamografía cada dos años y, después de cumplir 50 años de edad, una al año.

Los especialistas señalan que aunque el 99% de los tumores en las mamas se da en las mujeres, los hombres también deben realizarse el autoexamen.

“Los hombres deben hacerse este examen de vez en cuando para descartar que puedan tener algún tumor. Aunque es muy poco probable, no es imposible”, dijo Fúster.