AP. 2 marzo
Científicos cubanos y extranjeros reunidos en La Habana, este lunes 2 de marzo del 2020, para analizar los casos de diplomáticos que han sufrido quebrantos de salud sin causa aún determinada.
Científicos cubanos y extranjeros reunidos en La Habana, este lunes 2 de marzo del 2020, para analizar los casos de diplomáticos que han sufrido quebrantos de salud sin causa aún determinada.

La Habana. Científicos reunidos el lunes en La Habana evalúan, aunque sin resultados concluyentes, la posibilidad de que uso de pesticidas sea el responsable de los extraños síntomas -como pérdida auditiva o dolores de cabeza- sufridos por diplomáticos estadounidenses y canadienses hace dos años.

La tensión por estos problemas de salud ocasionó el retiro de gran parte del personal de la Embajada de Estados Unidos en la Isla en el 2017 -al inicio de la escalada de sanciones de Washington contra la nación caribeña iniciada por el presidente Donald Trump- y una limitación en el canadiense poco después.

Is There a Havana’s Syndrome? se tituló el seminario con neurólogos y psiquiatras de Universidades de Halifax (Canadá), Edimburgo(Reino Unido), Los Ángeles y San Diego (Estados Unidos), y Nueva Zelanda en conjunto con las principales instituciones cubanas.

El encuentro se extenderá hasta el martes.

Los organizadores fueron el Centro de Neurociencias de Cuba (Cneuro), uno de los más importantes núcleos de investigación del polo científico de la Isla.

“Estamos debatiendo cómo debe hacer la ciencia de una forma crítica, respetuosa, y nosotros pensamos que con el paso del tiempo la verdad va a salir”, dijo Mitchell Valdés-Sosa, miembro de Cneuro. “Evidentemente, nosotros no coincidimos con la idea de que los diplomáticos fueron atacados” por un arma de “ciencia ficción”, señaló.

Hasta ahora se desconocen las causas por la cual unos 40 diplomáticos de las sedes estadounidense y canadiense sufrieron mareos, náuseas, pérdidas auditivas, baja concentración, visión borrosa y pérdida de memoria.

Aunque inicialmente se habló de un arma sónica, se achacó el incidente a la presencia o se especuló si era una mentira urdida por los enemigos de una reconciliación entre La Habana y Washington. La comunidad científica parece inclinarse ahora a pensar que pudo tratarse del efecto de pesticidas usados en el país para fumigar a los mosquitos trasmisores del dengue y el zika, entre otras enfermedades.

“El Gobierno de Canadá se dirigió a Cuba y discutió con nosotros abiertamente la hipótesis que piensa que algunos de los diplomáticos fueron afectados por neurotoxina, o sea, por el problema de la fumigación. Antimosquitos”, manifestó Valdés-Sosa.

Algunas personas expuestas a estos pesticidas están siendo investigadas por Cuba y los resultados podrían conocerse, pero sin todavía una certeza, explicó de manera cautelosa Valdés-Sosa.

Varios de los especialistas criticaron el manejo sensacionalista de los medios a nivel mundial y las imprecisiones de algunas publicaciones expertas, así como el uso político de los datos, antes de que la ciencia pudiera pronunciarse, ocasionando una crisis diplomática.

“Estoy aquí porque estoy extremadamente interesado en la fuente y la naturaleza de las enfermedades que informaron los diplomáticos estadounidenses”, explicó Mark Cohen, psiquiatra y especialista en física biomédica de la Universidad de Los Ángeles.

Es “difícil para mí imaginar que hay un dispositivo que se puede dirigir de forma remota a través de las paredes, a través del cráneo, que podría producir tal daño”, señaló Cohen.

Padecimiento real

Los científicos cubanos y estadounidenses dieron por sentado en el seminario que la enfermedad y los síntomas reportados por los diplomáticos son reales incluso si no puede conocerse la causa, pero algunos como Sergio Della Sala, de la Universidad de Edimburgo, pidieron a sus pares isleños ofrecer acceso a los estudios realizados a la población cercana a las casas de los diplomáticos afectados.

“Francamente, llamar a algo síndrome no es particularmente significativo, pero hay un grupo de informes de personas que sufren sinceramente y si la causa es algún tipo de arma de rayos mágicos o algún tipo de exposición química o es puramente psicógena... No lo sabemos”, manifestó Cohen.

Estados Unidos rechazó mostrar en su totalidad algunos de las investigaciones realizadas a su personal afectado.

En los meses siguientes al retiro de sus diplomáticos, Trump incrementó las sanciones contra Cuba para presionar un cambio de modelo incluyendo la prohibición de viajes, el recorte de remesas, listas negras de empresas, multas y procesos judiciales para firmas de terceros países y la persecución a los navíos que traen combustible a la Isla.