Irene Rodríguez. 8 noviembre, 2020
Dinamarca es el país con la mayor cantidad de criaderos de visones. Este jueves se anunció el sacrificio de 15 millones de especies en sus granjas, luego de que se detectara una mutación de SARS-CoV-2 en ellos y comprobar que era transmitida a seres humanos. Fotografía: Mads Claus Rasmussen /AFP
Dinamarca es el país con la mayor cantidad de criaderos de visones. Este jueves se anunció el sacrificio de 15 millones de especies en sus granjas, luego de que se detectara una mutación de SARS-CoV-2 en ellos y comprobar que era transmitida a seres humanos. Fotografía: Mads Claus Rasmussen /AFP

El miércoles 4 de noviembre, Dinamarca anunció que sacrificará cerca de 15 millones de visones de sus granjas criaderas. La razón: encontró, en algunos de ellos, varias mutaciones del SARS-CoV-2, virus causante de la covid-19.

Si bien es normal encontrar mutaciones en animales —como parte del proceso que se vive en los virus—, y que haya ‘saltos’ de unos animales a otros, lo que preocupó a los daneses fue comprobar que estos visones tenían mutaciones del virus que, por sus características, permitían la transmisión con el ser humano.

En otras palabras, los humanos contagiaron a los visones, y estos, posteriormente contagiaron a otros humanos.

Cuando las autoridades danesas dieron la alerta se hablaba de 12 trabajadores de granjas infectados. Este viernes, datos del Instituto Estatal Serum de Dinamarca indicaron que, de junio a la fecha, se han encontrado este tipo de mutaciones relacionadas con visones en 214 personas.

Kare Molbak, director del Instituto, indicó en conferencia de prensa que, estas mutaciones podrían interferir con la eficacia de futuras vacunas.

Sin embargo, especialistas en virología y científicos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aclararon que aún es muy pronto para conocer las posibles implicaciones que estas mutaciones podrían tener para el ser humano. De momento, no hay evidencia suficiente de que esto presente mayor riesgo para los humanos.

“Siempre hay preocupación cuando se da transmisión de humanos a animales y luego de ese animal a humanos, pero esto no quiere decir que haya problemas para los humanos. Sin embargo, sí quiero decir que debe estudiarse”, aseveró María Van Kerkhove, jefa técnica de covid-19 de la OMS.

Varios grupos de investigadores se encuentran estudiando a fondo estas mutaciones para saber si podría haber consecuencias para las personas y de qué tipo.

“Este es el trabajo de la ciencia: establecer los hechos, valorar los riesgos, manejar esos riesgos. Y hacerlo en una forma flexible, rápida y dinámica”, expresó por su parte Mike Ryan, jefe de Atención de Emergencias de la OMS.

(Video) ¿Qué quieren decir las mutaciones de SARS-CoV-2 halladas en visones?

Mutar es lo usual en los virus

Mutar quiere decir que el virus cambia su genética y, con el paso del tiempo, va teniendo variantes en genes o porciones de estos que lo hacen, como en este caso, poder infectar a otro animal, replicarse en él y que este pueda transmitirlo a un humano.

¿Por qué mutan los virus? El virólogo costarricense Christian Marín señaló que lo más usual en un virus es mutar. Al replicarse (producir copias de sí mismo) se producen “errores” que hacen que esa copia no sea idéntica si no que tenga cambios en su genética.

“Cada vez que un virus se replica se generan decenas de mutaciones. Es como hacer una fotocopia, de una fotocopia, de una fotocopia, de una fotocopia (...). Si ve cada hoja fotocopiada tal vez entre una y otra no vaya a ver cambios, pero sí son diferentes, cuanto más distante este una copia de otra menos van a parecerse”, explicó Marín.

Dentro de las mutaciones algunas cambiarán la acción del virus, pero esto no quiere decir que necesariamente tengan mayores implicaciones para el ser humano, eso está bajo estudio.

“Quisiera recordarles que las mutaciones son normales. Este tipo de cambios en los virus son normales”, subrayó Van Kerkhove.

Ryan complementó: “Es muy importante reconocer que este tipo de cosas pasan todo el tiempo. Es una pandemia, es global y millones de personas se han infectado, y millones de animales se han expuesto al virus”.

“Es usual que el virus llegue a animales y siempre existe la posibilidad de que este animal pueda infectar al humano”, añadió el experto de la OMS.

¿Qué se está estudiando y cómo se hace?
Esta es una imagen que da una idea de las diferencias secuencias genómicas del virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19, que se han compartido en la plataforma Nextstrain.
Esta es una imagen que da una idea de las diferencias secuencias genómicas del virus SARS-CoV-2, causante de la covid-19, que se han compartido en la plataforma Nextstrain.

Las autoridades danesas y de la OMS, así como varios científicos de institutos independientes están estudiando el genoma de este virus en particular, es decir, ven con detalle la totalidad de su composición genética.

También estudian cuán comunes son las mutaciones detectadas en visones en las poblaciones cercanas a las granjas.

“La OMS colabora con un grupo de biólogos evolutivos que busca dónde pueden estar los cambios y con especialistas en informática que están constantemente buscando las mutaciones señaladas por los biólogos”, expresó Soumya Swaminathan, científica en jefe de la OMS.

El compartir públicamente secuencias genómicas para el estudio del virus se hace constantemente desde inicios de año. En la plataforma nextstrain, que recopila las codificaciones de varias clases de virus o bacterias, se han compartido 3.519 distintos genomas del SARS-CoV-2.

“Necesitamos que se compartan más secuencias genómicas. Deben ser estudiadas, evaluadas”, dijo Van Kerkhove.

“Las autoridades danesas tomaron el primer paso de sacrificar a estos mamíferos porque quieren prevenir mayores infecciones a personas. No queremos que se establezca un nuevo reservorio para el virus”, agregó.

El estudio a fondo determinará si hay algún impacto para los seres humanos.

¿Qué se sabe hasta ahora?

Muy poco. De momento, Ryan es enfático en que no hay evidencia que ponga en entredicho lo que hasta el momento sabemos de la transmisión del virus ni que constituye una amenaza para diagnóstico, tratamiento o futuras vacunas.

“La interfaz humano-animal es muy dinámica. Las respuestas pueden ser muy complejas”, puntualizó Ryan.

Y agregó: "Por ahora no hay evidencia que nos sugiera que estas variantes son diferentes en la forma en la que el virus se consulta. Podrá tener una ‘firma’ diferente, pero siempre es el mismo virus. Debemos evaluar de forma sostenida en el tiempo si hay diferencias en la transmisión o severidad clínica, pero nos falta mucho, mucho antes de saberlo”.

Swaminathan es de la misma opinión: “Creo que debemos esperar y ver cuáles son las implicaciones. En este momento no podemos tener conclusiones y mucho menos tomar decisiones sobre, por ejemplo, la eficacia de las futuras vacunas. No tenemos evidencias hasta el momento”.

¿Por qué los visones y no otros animales?

Una de las preguntas más comunes es por qué se dio en un animal como el visón y no en otro que tenga más interacción con los seres humanos.

Para Peter Ben Embarek, especialista en zoonosis (enfermedades transmisibles entre humanos y otros animales vertebrados) y enfermedades alimentarias de la OMS, hay dos razones por las cuales esta dinámica no se ha visto en por ejemplo, cerdos, pollos, gallinas o vacas.

“En otros animales de granja el riesgo es mucho menor”, explica. “Esto es por dos razones: La primera es que los estudios hechos en granjas avícolas, porcinas o en ganado de res han arrojado que estas especies no son tan susceptibles como los visones”.

“La segunda razón es que los sistemas modernos de granjas hacen que los animales estén más aislados y con esto la transmisión de un virus entre ellos y luego al ser humano sea menor, entonces es más difícil que la enfermedad salga de estos ambientes”, agregó.

¿Por qué se vio en Dinamarca y no en otros países con granjas de visones? Ben Embarek explica que ya se habían visto visones con SARS-CoV-2 en otros países, pero no al nivel visto en Dinamarca ni con la particularidad de una infección a humanos.

“Está claro que diferentes países tienen diferentes tradiciones en sus criaderos. En algunos países hay más medidas de bioseguridad y han podido controlar mejor su población, en otros países esto no es así”, concluyó.