Irene Rodríguez. 20 octubre
A este martes, el cantón de Santa Cruz registra 280 casos activos, 109 de ellos se manifestaron este fin de semana. Imagen con fines ilustrativos . Fotografía: Archivo
A este martes, el cantón de Santa Cruz registra 280 casos activos, 109 de ellos se manifestaron este fin de semana. Imagen con fines ilustrativos . Fotografía: Archivo

Un tamizaje realizado en un proyecto de construcción en Santa Cruz, Guanacaste, dio con un conglomerado de casos de covid-19 que hasta este lunes sumaba 109 casos. Estos fueron confirmados durante el fin de semana: cuatro el sábado y 105 el domingo.

En el reporte de contagios anunciados este lunes, ese cantón guanacasteco sumó el el 16,61% de los registrados en todo el país.

Para este martes, se reportan 27 nuevos casos, en su mayoría asociados a los diagnosticados este fin de semana.

“Es un clúster vinculado a este proyecto. Casi todos están asintomáticos, pero esto es importante porque nos ayuda a prevenir la expansión de la enfermedad”, aseguró José Retana Arias, director del Área de Salud de Santa Cruz de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

El que los pacientes en este momento estén sin síntomas no quiere decir que no vayan a presentar síntomas en los próximos días. Sin embargo, el captarlos de forma temprana aminora el impacto de transmisiones futuras.

“Esto reafirma la necesidad de prudencia y constancia de las medidas contra el virus, podemos portarlo sin saberlo, o quien está a la par nuestra puede portarlo sin saberlo, por eso se hace necesario tener las medidas de lavado de manos, y desinfección de superficies, así como del uso de la mascarilla cuando se necesite”, agregó.

A través de un comunicado oficial, la empresa Alfa Company, con sede en Flamingo, Santa Cruz, señaló que desde que se dio el primer caso, el pasado 15 de octubre, se ha estado en constante comunicación con el Ministerio de Salud y se han tomado decisiones para contener todo lo posible el impacto. Después de ese primer caso se tomó la decisión de realizar un tamizaje al resto de los funcionarios.

“El día 18 de octubre, en coordinación con el Ministerio de Salud y ante los resultados obtenidos, con gran presencia de pacientes asintomáticos, se tomó la decisión de envío a aislamiento y suspensión de trabajos tanto del personal positivo como de cualquiera que tuviera contacto directo o indirecto (...) procurando realizar una contención inmediata”, cita el comunicado.

Y añade: “Nuestro personal se encuentra en buenas condiciones de salud y seguiremos velando por que el mismo logre superar esto. (...) Hacemos un llamado a extremar las medidas de protección ya que los pacientes asintomáticos no son fácilmente detectables”.

En julio, el Ministerio de Salud había hecho una primera llamada de atención por los reportes de 200 enfermos entre obreros de la construcción, no obstante, representantes del sector insistieron en el cumplimiento del protocolo para esa actividad.

Un mes después, las autoridades informaron de que mejoraba el acatamiento de medidas en las construcciones, entre las que se incluyen:

  • Toma de temperatura y lavado de manos desde el ingreso a la construcción.
  • Procurar que no haya rotación en las cuadrillas.
  • Tener sitios específicos para áreas de desinfección como lavado de manos.
  • Distanciamiento en el área de comedor.
  • Desinfección de herramientas cada vez que las entregan
Cuidados permanentes

De acuerdo con el director del Área de Salud de Santa Cruz, la gran mayoría de casos que se han registrado en el cantón, han sido leves.

Desde marzo hasta la fecha, Santa Cruz ha tenido 526 infectados, de los cuales tres han fallecido. La letalidad (porcentaje de casos que ha fallecido) es de 0,57%. A nivel nacional es de 1,24%.

“Es una letalidad mucho menor a la observada en otros lugares”, indicó Retana, sin que eso signifique que haya que descuidar medidas.

“El cuidado debe ser algo constante, persistente, de todo el tiempo. Hay personas que usan mascarilla cuando hacen un mandado o hasta cuando caminan por la calle, pero llegan a la oficina y se la quitan, se sienten tranquilos, cuando no podemos saber de dónde viene esa persona, con quién estuvo, el virus puede darle a cualquiera, hasta a la persona que yo tengo a la par”, destacó el funcionario.

“A veces el mínimo descuido puede cobrar. Hemos visto casos de personas que se descuidaron un mínimo momento, pidieron un lapicero para firmar un documento, o se quitaron la mascarilla para comer y no guardaron el distanciamiento. Un mínimo descuido pasa”, agregó.

Para Retana, las personas se están acostumbrando al virus, lo que provoca indiferencia.

“Nosotros tuvimos nuestro primer caso muy al inicio de la pandemia, al principio la gente le tenía miedo al virus. Ahora vamos por más de 500 y mucha gente es como si no existiera. No podemos descuidarnos", concluyó Retana.