5 abril, 2012

Si una mancha maloliente y de color café llega cerca de donde usted se está bañando, es mejor que se salga del mar mientras esta pasa para evitar un mal rato.

Este es el principal consejo de la Comisión Interinstitucional para la Prevención y Control de la Marea Roja para las personas que visiten la playa en Semana Santa, ante la presencia de este fenómeno natural en el golfo de Nicoya y el Pacífico norte.

“Se recomienda a los pobladores y turistas no bañarse en playas o zonas costeras donde se observan cambios importantes en la coloración del agua o mortalidad de organismos marinos originadas por estos eventos”, solicitó la Comisión.

Emilia Calvo, coordinadora del Laboratorio de Fitoplancton Marino de la Estación de Biología Marina de la Universidad Nacional (UNA), advirtió que aunque la marea roja no es tóxica, sí es muy irritante “Puede dar picazón, irritación de garganta, oídos y ojos, así como náuseas por el olor”, detalló.

También puede ocasionar irritación de la mucosa nasal, afecciones respiratorias y de la piel.

¿Cómo reconocer una marea roja? “En las mañanas suele estar muy cerca de la costa y ya en la tarde se ve en el horizonte. Se observa una mancha café oscuro o vino y otra característica es el mal olor que tiende a ser dulce”, dijo Calvo.

Proliferación de microalgas. La marea roja es una concentración de microalgas o fitoplancton que puede darse en cualquier época del año. Puede deberse a múltiples factores que van desde la influencia del viento hasta contaminación.

“Esta marea en el Golfo pudo deberse a que hemos tenido mucho viento. Eso desplaza el agua y suben los nutrientes del fondo.

”Además, esta microalga ya tiene una estrategia: cuando los nutrientes se agotan, ella se va muriendo y empieza a formar quistes de resistencia que se van a los sedimentos donde están en estado de latencia. Cuando se viene un ventolero, se remueve el sedimento y esto puede generar otra marea roja”, explicó Calvo.

Dependiendo de la especie de microalga marina, esta puede ser tóxica o no tóxica.

En este caso, la microalga presente en el golfo de Nicoya no produce toxinas, pero sí una sustancia viscosa (mucus) que aumenta la densidad del agua, lo cual puede provocar la muerte de organismos marinos como peces, debido a la falta de oxígeno (hipoxia).

Precisamente, la presencia de peces muertos en la playa es otra señal de marea roja.

Ana Salas, coordinadora de la Comisión Interinstitucional para la Prevención y Control de la Marea Roja, indicó que aún no existe restricción para el consumo de moluscos como ostiones, pianguas, mejillones y almejas.

“En el momento que se compruebe la existencia de toxicidad se procederá a activar los mecanismos de alerta para la comercialización y el consumo de moluscos con el objetivo de salvaguardar la salud pública”, manifestó Salas.