4 noviembre, 2010

Científicos del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) hallaron una mayor presencia de una bacteria relacionada con el cáncer gástrico en las zonas donde precisamente hay más incidencia de esta enfermedad.

Entre esos sitios están León Cortés, Cartago, Tarrazú, Alvarado y Oreamuno.

La bacteria se llama Helicobacter pylori y está relacionada con el segundo tipo de tumor más mortal entre los ticos. El año pasado, 862 personas desarrollaron cáncer de estómago y se registraron 573 muertes por esta causa. El 75% de los costarricenses tiene esta bacteria en su organismo, pero solo el 2% desarrolla cáncer.

Desde hace tiempo, científicos intuían que el agua de las áreas con mayor incidencia de tumores gástricos tenía la bacteria. Por eso, estudiaron el agua de los cantones donde es más común el cáncer de estómago, y la compararon con la de zonas en las que esta enfermedad es menos frecuente.

Después de cinco años de análisis, los científicos hallaron que el 40% de las muestras tomadas en zonas de alta incidencia de este cáncer tenía Helicobacter pylori. Por el contrario, en las zonas de baja incidencia, solo el 7,5% de las muestras contenía la bacteria.

El equipo encontró que en muchas de las zonas con mayor presencia de la bacteria el agua era manejada por acueductos rurales y municipales, y no en todos se cloraba el líquido.

“Son zonas donde hay muchos acueductos rurales y municipales, pero en todos se maneja el agua de forma similar. El proyecto busca detectar qué es lo que no está bien y mejorar la calidad del agua”, explicó Virginia Montero, coordinadora del estudio.

Para el director del Laboratorio Nacional de Aguas de Acueductos y Alcantarillados, Darner Mora, la cloración del agua es vital para evitar la propagación de la bacteria.

“Los acueductos con menos Helicobacter son los que cloran el agua. Es necesario clorarla y desinfectarla continuamente. Hemos sido muy insistentes con los acueductos rurales en eso”, recalcó.

El estudio. Para llegar a estas conclusiones, el equipo tomó muestras de agua en nacientes, acueductos y casas de diez cantones con alta incidencia de cáncer de estómago, según el Registro Nacional de Tumores: León Cortés, Tarrazú, El Guarco, Paraíso, Alvarado, Aserrí, Cartago, Acosta, Oreamuno y Dota.

Después se recogieron muestras en diez zonas con muy baja incidencia de tumores gástricos: Nicoya, Los Chiles, Abangares, La Cruz, Liberia, Santa Cruz, Tilarán, Nandayure, San Mateo y Carrillo.

Los investigadores buscaron la Helicobacter pylori y la cultivaron en laboratorio. Las bacterias se enviaron al laboratorio Macrogen, en la Universidad Virginia Tec, EE. UU., para un análisis más riguroso de su composición molecular.

Más tarde, los ticos buscaron un gen (llamado Tiphalfa) que codifica una proteína que induce a la formación de tumores gástricos. El equipo halló que este gen estaba presente en el 60% de las Helicobacter, lo cual confirma que en Costa Rica hay variedades agresivas de esta bacteria.

“Estamos viendo que el agua es un factor de transmisión de la Helicobacter pylori, pero la bacteria, por sí, sola no causa cáncer. Solo un porcentaje pequeño de las personas con la bacteria llega a contraerlo, pero siempre es bueno prevenir, comer frutas y verduras, y hacerse gastroscopias”, afirmó Montero.

Horacio Solano, director del Centro de Detección Temprana de Cáncer Gástrico del Hospital Max Peralta, es de la misma opinión:

“El cáncer se da por una combinación de factores. El agua puede jugar un rol, pero, solita, no causa cáncer gástrico”, manifestó.

No obstante, Solano dijo que es importante clorar el agua.

La ministra de Salud, María Luisa Ávila, afirmó que se necesita clorar el agua no solo para evitar la bacteria, sino también otras enfermedades como diarreas.

“Sabemos que hay acueductos que no tratan el agua, y estamos haciendo un diagnóstico para detectarlos y obligarlos a clorarla”, agregó la Ministra.