23 abril, 2006
 Edith Villanueva es una de las mujeres de Talamanca que elabora chocolate orgánico. | CARLOS LEóN
Edith Villanueva es una de las mujeres de Talamanca que elabora chocolate orgánico. | CARLOS LEóN

El chocolate se produce en la comunidad de Shiroles, Talamanca, por manos de mujeres.

Las indígenas de la zona ayudan así a recuperar el tradicional cultivo del cacao y lo presentan al exterior como una producción artesanal competitiva y de gran calidad.

La que desde el 2003 es en Talamanca una empresa de producción chocolatera eminentemente femenina, está integrada por cuatro mujeres que trabajan a diario en la elaboración de las onzas (barras u otras formas) de chocolate.

La siembra y recolección del fruto se realiza también por mujeres pues la materia prima de la fábrica procede de las plantaciones de 63 asociadas a la empresa productora de chocolate.

Entre todas ellas consiguen producir el llamado chocolate orgánico.

Este es un producto sin aditivos químicos que, desde su recolección hasta su producción, está en manos de mujeres, quienes trabajan cada semilla y cada pieza con extrema dedicación y con el mismo esmero que sus ancestras lo hacían para sus maridos e hijos.

"Yo recuerdo siempre a mis mayores preparando chocolate en casa, aún hoy lo siguen haciendo, solo que ahora nos toca a nosotras continuar con la tradición", dijo Damaris Canales, encargada de la producción de ese centro chocolatero.

Una de las formas más tradicionales de tomar el chocolate en la zona es acompañado de plátano maduro cocinado, según comentaron las trabajadoras de la empresa chocolatera.

Hoy las mujeres indígenas de Talamanca atraviesan las puertas de sus hogares para vender sus productos y generar así un modo de vida que les permite ayudar a la economía familiar.

"Yo dejo a mis hijos, que tienen 12 y 8 años, con mi madre y acudo cada día a la fábrica a trabajar para conseguirme un dinero para mi familia" , relató Damaris Canales.

Producción. La puesta en marcha del proyecto que daría lugar a la producción chocolatera recae en manos de la Asociación Comisión de Mujeres Indígenas Bribris de Talamanca (Acomuita) y fue posible gracias al apoyo económico del "Proyecto captura de carbono".

Uno de los principales enemigos de la producción es la moniliasis, un hongo que atacó los cultivos de cacao y obligó a los habitantes de la zona a dedicarse al cultivo de banano.

En los últimos años la fabricación de chocolate se incrementó. Semanalmente se producen 20 kilogramos de chocolate, que en manos de las indígenas adopta diferentes formas.

El precio de los productos se ha fijado entre ¢600 y ¢1.000 y su distribución se encuentra en estos momentos en alza.

El chocolate producido en Shiroles de Talamanca se ofrece en las estanterías de los principales mercados y pulperías de ese cantón limonense.