Monserrath Vargas L.. 2 diciembre, 2014
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“Creo que los bosques, tan importantes para la producción de agua y la oxigenación, cada vez son menos”, lamentó Antonio Chaves, de 34 años. Por eso, este vecino de Sabana Sur asegura que es el primero en alzar la mano para decir presente cuando se trata de emprender acciones en favor del ambiente.

cifras

70%

De la población costarricense tiene conciencia de que el clima ha cambiado como consecuencia de la acción humana sobre el ambiente

8 a 15%

A la hora de comprar, @entre 8% y 15% de las personas aseguró que valora si un producto es amigable con el ambiente.

95%

Confiabilidad@ La encuesta cuenta con una confiabilidad del 95% y un margen de error del 2,8%.

Lo mismo le sucede a Dania Fallas, de 32 años, quien desde sus años universitarios, decidió que reciclar no bastaba e hizo voluntariado durante cuatro años para ayudar a la conservación ambiental.

Como ellos, uno de cada cuatro costarricenses asegura que realiza labores de voluntariado para proteger la naturaleza y los recursos que los rodean.

Así se desprende de la Encuesta de Ambiente y Cambio Climático (ENACC) 2014, divulgada ayer por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

La encuesta se aplicó a 1.203 personas mayores de edad por vía telefónica. De estas, 52% eran mujeres y 48%, hombres.

El oficial de cambio climático, Damiano Borgogno, elogió el hecho de que uno de cada cuatro costarricenses (25%) diga estar involucrado en voluntariados ambientales y sostuvo que, en términos comparativos, es un dato sumamente alto. “Si ese porcentaje se mantiene, quiere decir que casi un millón de personas lo estarían haciendo”, aseguró Borgogno.

El representante del PNUD opinó que el interés del tico por el ambiente es evidente, pues la encuesta preguntó también si sería aceptable dañar un bosque en caso de que tal acción implicara desarrollo para el país.

“El 75%; es decir, tres de cada cuatro ticos, respondió que no, lo cual revela que el costarricense considera no aceptable la contaminación o la destrucción del ambiente”, destacó Borgogno.

Bernardo Aguilar, director ejecutivo de la Fundación Neotrópica, comentó que el interés por la conservación puede deberse “a lo que estamos viendo con los fenómenos del clima. La gente está comenzando a percibir el ambiente como algo que le afecta su calidad de vida todos los días”.

Mayores problemas. La encuesta señala además cuáles son los principales problemas ambientales que afectan a Costa Rica, según sus propios habitantes.

En primer lugar, mencionaron la contaminación del aire (22,5%); en segundo, el manejo inadecuado de desechos sólidos (19,8%), y en tercer lugar, la contaminación de ríos y mares (17,2%).

Aguilar aseguró que la encuesta del PNUD muestra resultados muy reales. “El hecho de que la gente apunte a los mismos problemas que hicieron que Costa Rica bajara en el ránquin de desempeño ambiental de la Universidad de Yale, es una señal de que se están informando”.

En el cuarto y quinto puestos de la encuesta figuran la deforestación y la falta de agua para consumo humano, respectivamente. Este último tema llama la atención pues, según interpreta el PNUD, los datos de la encuesta sugieren que las personas empiezan a visualizar los conflictos por el recurso hídrico en Costa Rica como parte del problema ambiental. Ello, a pesar de que tal inquietud solo se menciona en poco más de 4% de las ocasiones.

Fabián Alvarado, miembro del Foro Comunitario por el Agua de Aserrí, aseguró que aunque este problema figura en la quinta posición, él lo colocaría como el número uno.

“Es una cuestión generacional y de educación. En la escuela, a la mayoría de nosotros nos decían: ‘El agua es inagotable’, y eso ha pesado mucho en la sociedad actual”. Según Alvarado, lo que más les ha costado es crear conciencia en el pueblo.