Por: Ivannia Varela.   30 agosto
El sector de Prusia, en el Parque Nacional Volcán Irazú, está poblado de especies exóticas. Estas plantaciones, que según el ITCR, nunca recibieron el tratamiento adecuado, tienen árboles que ya cumplieron su tiempo de vida y comienzan a caer. Foto Archivo LN

El sector de Prusia, en el Parque Nacional Volcán Irazú, comenzará este año un proceso de rehabilitación muy particular. Poco a poco, algunos árboles exóticos de este sitio serán sustituidos por especies autóctonas, bajo la supervisión de investigadores de la Escuela de Ingeniería Forestal del Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR).

El proyecto, que podría durar unos cinco años, se concentrará, especialmente, en las zonas vulnerables a deslizamientos y caída de árboles.

“El objetivo es cosechar los árboles de especies exóticas –ya aventajados y en plantaciones forestales sin manejo alguno–, para sustituirlos por especies representativas y propias de la región, que se adapten mejor y que a su vez promueven la creación de un hábitat idóneo para la fauna local”, detalló esa institución en un comunicado de prensa.

Alejandro Meza, director de la Escuela de Ingeniería Forestal del ITCR y coordinador del proyecto explicó que Prusia es una zona de vida única en el país. “Aquí, lo que encontramos es una evidente necesidad de restaurar el ecosistema, y buscar un ambiente más cercano a lo que esto era naturalmente antes“, enfatizó.

El plan

La idea, según el ITCRl, es primero intervenir alrededor de una hectárea en tres sitios diferentes de Prusia, “por medio de tres parecelas permanentes (todas dentro de plantaciones de ciprés, pino y eucalipto)”.

En cada parecela, además, se realizarán diferentes tratamientos para mejorar las condiciones actuales de suelo, hidrología y ecología.

“Tenemos que ver cómo reacciona el suelo, cómo reaccionan las semillas, cómo reacciona la fauna (...), incluso cómo reacciona la gente. Esperamos empezar a ver resultados en el primer y segundo año, pero los datos definitivos tomarán hasta cinco años”, detalló Meza.

La información recopilada servirá de base para determinar el mejor camino a fin de realizar la sustitución de especies y la restauración del ecosistema.

Este plan piloto, más adelante, podría extenderse a otros parques del Sistema Nacional de Áreas de Conservación (Sinac), pues Prusia no es el único lugar donde especies que no deberían estar ahí quedaron dentro de los límites del área protegida.