Lucía Astorga.   10 octubre, 2019
El ministro de ambiente de Costa Rica, Carlos Manuel Rodríguez (izq.), se unió en un gesto de triunfo con Julio Cordano, delegado del Gobierno de Chile, lord Ian Duncan, ministro de Cambio Climático del Reino Unido y Marco Rusconi, representante gobierno de Italia, en el cierre de la PreCOP25. Foto de Jorge Castillo

“La ciencia, la base de toda la acción climática, no nos deja espacio para dudas, nos indica que no estamos haciendo bien las cosas”, dijo este jueves Julio Cordano, delegado del gobierno de Chile, durante la clausura de la PreCOP25.

Es justamente esta situación la que motivó a Costa Rica a diseñar la reunión climática alrededor de la necesidad de incrementar las ambiciones de los países para alcanzar los objetivos planteados en el Acuerdo de París y también buscar soluciones poco convencionales.

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El gran reto es limitar por debajo de los 2°C, el aumento de la temperatura global, para así reducir los riesgos y el impacto del cambio climático. Para llegar a este punto, el instrumento internacional exige a los Estados parte establecer Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés).

“Países están ad portas de la implementación de sus NDCs, un esfuerzo insuficiente, ¿qué mas podemos hacer juntos?”, preguntó Cordano a la audiencia.

En diciembre próximo, Chile albergará la Conferencia de las Partes (COP25), de la Convención Marco de Naciones Unidas de Cambio Climático, con la gran responsabilidad de mejorar las metas de reducciones de las emisiones de gases efecto invernadero de los países.

De acuerdo con Cordano, la ruta ya fue marcada por Costa Rica y esperan seguirla en la cita que se realizará en Santiago del 2 al 13 de diciembre, y que calificó como una “COP de la ambición”.

“El éxito de la PreCOP25 marca un camino que queremos tomar para que la COP sea también exitosa”, expresó el suramericano.

Ejemplo tico

La PreCOP es una reunión preparatoria para la Conferencia de las Partes (COP25), de la Convención Marco de Naciones Unidas de Cambio Climático, cuya próxima edición será en Chile. Foto de Jorge Castillo

La llamada de atención hacia los países, también vino de la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcenas, quien afirmó que “se requiere de una coalición de ambición mucho mayor y un compromiso global simultáneo”.

Bárcenas dijo que el evento en Costa Rica dejaba la barra muy alto y que la misma experiencia del país con sus acciones a favor de la conservación de la naturaleza, son un ejemplo de que la descarbonización sí es posible, aunque no es fácil.

Además, dijo que la cita se caracterizó por tener rostro humano; por la participación de jóvenes, mujeres, grupos indígenas y otros sectores de la sociedad.

Por otro lado, David Boyd, relator especial sobre derechos humanos y medio ambiente de la ONU, en un discurso apasionado, cuestionó la celeridad con la que el mundo está enfrentando la “emergencia climática” actual.

“Es extraño que cuando tenemos una emergencia médica o por incendios respondemos rápido, pero con la emergencia climática, la respuesta es lenta (...) tenemos que hacer algo diferente, tenemos que poner los derechos humanos en el centro de las acciones climáticas”, expresó.

Esfuerzo no convencional

La naturaleza estuvo en el corazón de las conversaciones de la reunión climática y también representada en un acto cultural, al final del evento. Foto de Jorge Castillo

La necesidad de innovar en la forma en que el mundo ve los problemas ambientales, también estuvo en el corazón de la PreCOP25, caracterizada por el gobierno de Costa Rica como una PreCOP fuera de lo común.

“No convencional porque el abordaje al cambio climático no puede ser convencional”, dijo el ministro de ambiente costarricense, Carlos Manuel Rodríguez. De ahí que se decidiera hacer un esfuerzo para unir a todos los actores en una versión diferente, incentivando la participación masiva.

“Hemos dado un paso como comunidad internacional, las soluciones no pueden ser convencionales (...) se requiere un esfuerzo integrado de toda la estructura política”, añadió.

Otro elemento distintivo del evento tico, es que posicionó la naturaleza “como una medida costo eficiente para lograr los objetivos planteados y cerrar brecha entre las distintas Convenciones de Río”.

En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, de 1992, en Río de Janeiro, Brasil, se constituyeron tres tratados internacionales: la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), el Convenio sobre la Diversidad Biológica y la Convención de Lucha contra la Desertificación.

La idea es que al ver la naturaleza como una solución al cambio climático, las naciones se comprometan a la conservación y restauración de los ecosistemas, lo que a su vez, tendría un impacto directo en las metas planteadas en los tres instrumentos.

“Hemos planteado una semilla, una estructura ‘supraconvención’: la naturaleza, para construir soluciones de largo plazo”, señaló.

Como parte de este énfasis que Costa Rica puso sobre la reunión, es que se anunció el pasado martes la conformación de una Coalición de Alta Ambición por la Naturaleza, compuesta por Chile, Reino Unido, Gabón, Granada, Francia, Finlandia y Costa Rica.

La meta del grupo es impulsar la conservación de un 30% de la biodiversidad del planeta.