Ante preocupación de ambientalistas por los efectos que causaría incinerarlo, el Servicio Fitosanitario dice que no quemará el producto.

Por: Silvia Artavia 12 febrero
El Gobierno de Costa Rica prohibió en junio de 2017 el uso del bromacil por considerarlo nocivo para la salud pública y para el ambiente. Este es componente con el que se elabora un herbicida empleado en plantaciones piñeras. Archivo. Foto con fines ilustrativos.
El Gobierno de Costa Rica prohibió en junio de 2017 el uso del bromacil por considerarlo nocivo para la salud pública y para el ambiente. Este es componente con el que se elabora un herbicida empleado en plantaciones piñeras. Archivo. Foto con fines ilustrativos.

Los 4.200 kilogramos de bromacil importados por una empresa agrícola y que se encuentran en un almacén fiscal en Puntarenas porque su uso está prohibido en Costa Rica, podrían ser devueltos a China, su país de origen.

Esa sería la opción más viable, por el momento, para deshacerse de este producto, dijo a La Nación Marco Vinicio Jiménez, director del Servicio Fitosanitario del Estado (SFE), después de que la Federación Ecologista comunicara su preocupación de que el cargamento fuese quemado.

El bromacil, un componente con el que se elabora un herbicida para plantaciones piñeras, fue vetado en nuestro país por el decreto ejecutivo N° 40423-MAG-MINAE-S, publicado en La Gaceta el 5 de junio de 2017, que lo consideró nocivo para la salud pública y para el ambiente.

Sin embargo, un lote de 4.200 kilogramos que había sido comprado por la empresa Agricenter S. A. un mes antes de la publicación del decreto, llegó a aduanas ticas y ahora el Estado debe definir qué hacer con este.

Polémica importación

La semana pasada, tras la denuncia hecha por la Federación de la llegada a Costa Rica de ese componente agrícola, Jiménez dijo a este medio que el Servicio Fitosanitario definiría la forma de deshacerse del producto.

Tal declaración encendió aun más la alerta entre los ambientalistas, pues la quema es la forma más común de desechar un componente de ese tipo, dijo Fabián Pacheco, representante de la agrupación ecologista.

“La quema de más de cuatro toneladas de este herbicida a base de bromo provocaría la liberación al ambiente de cantidades aún no conocidas de compuestos orgánicos persistentes, contaminantes caracterizados por ser muy difíciles de eliminar o degradar. Esta acción irresponsable causaría un daño irreparable”, explica un comunicado de la Federación.

Ante esto, el jerarca del Servicio Fitosanitario afirmó que, aunque la quema del producto fue valorada inicialmente, esta se descartó y, en su lugar, se estudia la posibilidad de devolverlo a China.

“Esa fue una de las valoraciones que se pudieron haber hecho, sin embargo, hoy, esa no es una opción. Por el momento, estamos valorando la posibilidad que menos vaya a afectar el ambiente y que vayamos a tener menos problemas en el país”, aseguró Jiménez.

No obstante, dijo el funcionario, es una decisión que deben tomar en conjunto con las autoridades aduaneras.

“Ellos (aduanas) son los que tienen bajo su responsabilidad el producto, pero reexportarlo sería una opción viable”, agregó el director del Servicio Fitosanitario.

Jiménez añadió que todavía no han definido dentro de cuánto se desharán del bromacil.

Otros involucrados

Luego de una consulta planteada por La Nación, Agricenter S. A., la empresa que compró el componente agrícola, también se manifestó mediante un comunicado diciendo que “se trata de una compra legítima”.

“El producto adquirido cumple con todas y cada una de las disposiciones legales y reglamentarias que regulan la materia, pues se trata de un plaguicida de uso agrícola con registro vigente y que a la fecha en que se adquirió no existía ninguna restricción ni prohibición para su adquisición, de tal manera que se trata de una compra legítima materializada desde mucho antes de que el decreto ejecutivo estuviese siquiera redactado”, dictó una comunicación enviada por la empresa.

La firma agrícola alegó que la compra del producto la formalizaron el 5 de mayo de 2017, un mes antes de que se publicara en La Gaceta la normativa que prohíbe el uso del bromacil.

Otra organización que se pronunció fue la Cámara Nacional de Productores y Exportadores de Piña (Canapep), pues consideró “temerarias” algunas afirmaciones hechas por los ambientalistas en relación con los efectos nocivos del cargamento.

“Es importante aclarar que en Costa Rica existen evidencias de hallazgos en muestras de agua en acueductos rurales, de hasta 60 veces por debajo del umbral de riesgo, que señalan la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos de Norteamérica (EPA), y la Unión Europea (UE) para el uso de este tipo de productos”, expresaron los piñeros en un comunicado.

Ante lo anterior, el director del Servicio Fitosanitario fue enfático: “La discusión de si el producto es tóxico o no, no es un tema, porque su uso ya está prohibido”, concluyó.

Etiquetado como: