Lucía Astorga. 6 julio
La hembra del zancudo Aedes aegypti puede transmitir el dengue, chikunguña y zika. Foto: AP
La hembra del zancudo Aedes aegypti puede transmitir el dengue, chikunguña y zika. Foto: AP

¿Pueden las políticas para limitar el calentamiento global, ayudar a que disminuya la incidencia de casos de dengue en América Latina?, un estudio publicado por un grupo de investigadores del Reino Unido asegura que sí.

El análisis divulgado por la revista de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos (PNAS), estima que de no tomar acciones contra el cambio climático, la temperatura de la Tierra podría llegar en las próximas décadas a los 3.7 °C.

Bajo este escenario, América Latina registraría una media de 11.8 millones de casos de dengue anuales entre los años 2040 y 2069, mientras que la cifra se elevaría a 12.1 millones para el periodo comprendido entre 2086 y 2115.

Sin embargo, el impacto se lograría reducir en hasta 2.8 millones de casos si se limita el calentamiento global a 2 °C para finales de siglo, y en 3.3 millones si se restringe a 1.5 °C.

Las proyecciones realizadas por los investigadores muestran que probablemente el cambio climático amplifique en América Latina el riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos como el Aedes aegypti. Entre ellas zika y chincunguña.

Esto debido a que podría alargar su área de reproducción, lo que ocasionaría a su vez que más personas resulten infectadas.

Las proyecciones realizadas por los investigadores muestran que probablemente el cambio climático amplifique en América Latina el riesgo de enfermedades transmitidas por mosquitos como el Aedes aegypti. Entre ellas zika y chincunguña.

En ese caso, el sur de México, el Caribe, el norte de Ecuador, Colombia, Venezuela y la costa de Brasil se verían más afectados por los aumentos en los casos de dengue.

Empero, si se logra limitar el calentamiento a 1.5 °C, Brasil será la nación más beneficiada con hasta medio millón de infecciones evitadas por año en la década de 2050 y 1,4 millones de casos menos anuales para el 2100.

Acuerdo París

Los parámetros de temperatura, utilizados por los científicos, son justamente los que plantea el Acuerdo de París en su artículo número 2, inciso b.

"Mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 °C con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático", señala el documento.

El pacto internacional establece medidas a escala global para la reducción de las emisiones de gases contaminantes de efecto invernadero a la atmósfera y está destinado a sustituir en el 2020 al Protocolo de Kioto.

La investigación se realizó a partir de una base de datos compuesta por información de casos de dengue registrados entre 1961 y 1990 en Brasil, Colombia y México.

Esta información fue cruzada con los patrones climáticos y de transmisión de la enfermedad en ese período, para posteriormente contrastar los resultados obtenidos con las proyecciones de cambios climáticos futuros generados a partir de los tres escenarios de aumento de temperatura global: 1.5 °C, 2 °C y 3,7 °C.

Otros factores influyen
La eliminación de los criaderos del mosquito Aedes aegypti, es fundamental para evitar las infecciones por el virus del dengue. Foto: Melissa Fernández Silva
La eliminación de los criaderos del mosquito Aedes aegypti, es fundamental para evitar las infecciones por el virus del dengue. Foto: Melissa Fernández Silva

Las proyecciones planteadas por la investigación también dependen de otros factores que no fueron tomados en consideración, pero que fácilmente pueden influenciar el incremento o disminución de los casos de dengue.

Entre ellos se menciona por ejemplo el despliegue masivo de una vacuna que reduzca el riesgo de infección, los procesos de urbanización, el movimiento internacional de personas y bienes, y el desarrollo socioeconómico.

Para la doctora Teresita Solano, del departamento de Vigilancia de la Salud de Costa Rica, por sí mismo la reducción de la temperatura no es la solución al problema, ya que el comportamiento humano juega un papel preponderante.

"Si nosotros le damos los espacios de cría al mosquito, aunque haya condiciones adversas de temperatura, ahí el cambio climático no va a jugar un papel tan fuerte como en otra especies de vectores", indicó la funcionaria del Ministerio de Salud.

Para la doctora Teresita Solano, del departamento de Vigilancia de la Salud de Costa Rica, por sí mismo la reducción de la temperatura no es la solución al problema, ya que el comportamiento humano juega un papel preponderante.

Un manejo apropiado de la parte ambiental y una buena recolección de basura no tradicional, harían más difícil la propagación del dengue, el zika o la chikunguña, enfermedades transmitidas por el mosquito Aedes aegypti.

"Si le tenemos el hotel cinco estrellas en la casa, entonces el mosquito ahí va a estar", advirtió Solano.

Una temperatura baja puede afectar el ciclo del mosquito al hacerlo más largo, lo que quiere decir que va a durar más en fase de huevo o larva, y si es mucho más fría, podría no desarrollarse del todo.

"Si la temperatura sube lo que sucede es que esta fase se acorta, siempre y cuando no sea tan alta porque esto también afectaría al mosquito al volar, ya que se deshidrataría más rápido", explicó la doctora.

Retos para Costa Rica

En el caso específico de Costa Rica, un elemento que podría generar un incremento en los casos de dengue sería un eventual ingreso del serotipo 4, ya que en el país han habido tantos casos de los tipos 1, 2 y 3, que las personas tienen ya una inmunidad.

"El día que entre el serotipo 4, ahí si va a ser un problema porque toda la población es susceptible y un virus no le da inmunidad al otro", dijo la doctora.

Esta enfermedad volvió a aparecer en Costa Rica en 1993, luego de que se lograra erradicar a nivel continental en la década de 1950.