Por: Fernando Gutiérrez, corresponsal.   15 mayo
El cocodrilo se puede apreciar en las afueras del Museo Municipal o antigua Comandancia de Cartago. Foto: Fernando Gutiérrez para LN

Quienes en Cartago visitan las ruinas, la plaza de la Independencia, el Museo Municipal o el Centro Municipal de Educación para el Cuido Animal, podrían pensar que don Evangelista Blanco, el reconocido jardinero de Zarcero, también impregnó su sello en los arbustos de la ciudad.

Mas no es así. El creador de estas otras figuras verdes es don Luis Gómez Rojas, el jardinero municipal de Cartago.

Se trata de un hombre de 53 años y vecino de Taras, quien hace cinco aprendió su oficio de manera autoditacta, inspirado, eso sí en el artista del cantón alajuelense.

“Yo admiro mucho a don Evangelista, no lo conozco personalmente, pero de alguna manera me inspiró , y por ello, les planteé la idea a mi jefe inmediato, el arquitecto Óscar López, y al alcalde Rolando Rodríguez, de quien recibí el estímulo para concentrarme en esta labor”, relató Gómez.

Luis Gómez es el jardinero de la municipalidad de Cartago. Él aprendió solo el arte de moldear figuras en los arbustos. Fotos: Fernando Gutiérrez para LN

Según explicó, él no tiene preferencia por ninguna de sus creaciones, sin embargo, cree que algunas son más llamativas que otras. “A todas las quiero, pero me parece, que las que me han salido mejor, son el cocodrilo, la tortuga y el perro”, confesó.

A lo largo de su historia laboral, ha diseñado hongos chinos, vasijas indígenas y hasta niños saludando un tren, entre otras figuras y objetos. Para darle forma a cada una utiliza una podadora de gasolina y una tijera con la hace los detalles.

La tortuga se encuentra en el inacabado templo parroquial de Santiago Apóstol, conocido como las ruinas de Cartago. Foto: Fernando Gutiérrez para LN

“No le puedo decir cuánto duré en cada una, es que yo también tengo que hacer otras cosas en los parques como dar mantenimiento, sembrar, etcétera, por lo que lo artístico es solo por ratos”, comentó Gómez con satisfacción.

Aseguró que hará todo lo posible por “heredar” sus conocimientos a alguno de sus hijos o a los compañeros de trabajo, para que “los animalitos en los arbustos”, sobrevivan a los vaivenes del tiempo.