Lucía Astorga. 25 agosto
El cambio climático podría afectar en el futuro la productividad de los cultivos del café, debido a varios factores, entre ellos, la reducción en la cantidad y variedad de abejas, que ayudan a polinizar las plantas y mejorar la calidad del producto. Foto: Archivo / Jorge Castillo
El cambio climático podría afectar en el futuro la productividad de los cultivos del café, debido a varios factores, entre ellos, la reducción en la cantidad y variedad de abejas, que ayudan a polinizar las plantas y mejorar la calidad del producto. Foto: Archivo / Jorge Castillo

Las abejas ayudan a incrementar la producción de café entre un 20% y 25%, así como mejorar la calidad del grano. Sin embargo, los efectos del cambio climático podrían ocasionar para el año 2050, una reducción general de hasta el 65% en la cantidad y variedad de las especies de estos insectos en América Latina.

Así lo plantea un estudio desarrollado por el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie), en conjunto con el Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT).

“Lo que nosotros queríamos ver era cómo podía impactar el cambio climático sobre las áreas donde se cultiva café y sobre la distribución de las abejas, ver si habría algún acople, en donde los sitios adecuados para sembrar café en el futuro, iban a ser los mismos lugares donde las abejas iban a sobrevivir”, explicó Emily Fung, investigadora que participó en el estudio.

La exploración mostró como resultados que el incremento en la temperatura y las variaciones en los patrones de precipitación ocasionados por el cambio climático, podrían reducir en hasta un 88% las tierras aptas para la producción del grano en el continente.

Sin embargo, la afectación para esta actividad económica, podría ser aun mayor debido a que las abejas, que ayudan a polinizar el café, hacerlo más uniforme y por ello mejorar su calidad, también se verían afectadas por las variaciones en la condiciones climáticas.

“Evaluar los acoplamientos entre los efectos del cambio climático sobre la idoneidad de los cultivos y la polinización, puede ayudar a orientar las prácticas de gestión apropiadas; incluyendo la conservación del bosque, el ajuste de sombra, la rotación de cultivos, o el status quo en las diferentes regiones”, indicó el estudio.

Números que preocupan

Se estima que para la mitad del siglo, la riqueza de las abejas, decline entre un 8% y 18%, en las áreas que en un futuro serán aptas para cultivar café.

“Lo que sucede es que al haber un cambio en la temperatura y las precipitaciones, las zonas donde se cultiva el café van a ir cambiando, porque se van a encontrar zonas más secas, más calientes, entonces ya no se va a poder producir lo mismo que ahora, entonces va a tender a buscar sitios más fríos”, detalló Fung,

Estas nuevas condiciones también pueden provocar que las abejas dejen de estar donde actualmente se desarrolla esta actividad económica, ya que van a tender a buscar sitios donde tengan a disposición los recursos necesarios para sobrevivir.

La investigadora aclaró que esto, de ninguna forma, significa que no se va a seguir produciendo café, sino que habrá una reducción en su rendimiento.

El estudio también plantea una serie de medidas de adaptación que permitan a las abejas tener su hábitat y así mantener su contribución para la producción de café.

Algunas de estas acciones consisten en garantizar que los cultivos de café estén cercanos a franjas de bosque, donde las abejas puedan tener recursos florales y de anidamiento, así como contar con una mayor diversidad en los cultivos y la utilización de árboles que ofrezcan sombra a las plantas, disminuyendo la temperatura y mejorando las condiciones para las abejas.