Por: Michelle Soto 1 abril, 2016
La cámara está ubicada en el edificio de la Escuela de Biología de la UCR.
La cámara está ubicada en el edificio de la Escuela de Biología de la UCR.

Una cámara conectada a Internet permite a los biólogos de la Universidad de Costa Rica (UCR) monitorear en tiempo real un nido de yigüirros.

En este momento ya nacieron las crías y las imágenes dejan ver cómo es el comportamiento de estas en el nido, así como la manera en que su madre las alimenta.

La iniciativa también cumple con objetivos de educación ambiental.

"Soy amante de la aves y cuando entré a trabajar como encargado de cómputo en la Escuela de Biología, comencé a observar que en mi oficina un yigüirro hacía nido todos los años, ya esta es la sétima que hace nido, y he estado compartiendo la trasmisión año a año", dijo Mauricio Calderón, quien ideó este proyecto.

Otros proyectos. El uso de cámaras para monitorear nidos es una técnica de investigación actualmente empleada en el estudio de las lapas rojas que anidan en el Pacífico Central, específicamente en las instalaciones del hotel Punta Leona en Garabito de Puntarenas.

El investigador Christopher Vaughan y su equipo instalaron tres cámaras en árboles donde ya se tenía conocimiento de que las aves los utilizaban para anidar.

Mediante las cámaras, los investigadores pueden observar la competencia por nidos, ya que muchas veces las lapas deben pelear con tucanes y martillas por estos. También ven el proceso de incubación que ocurre entre diciembre y febrero, el nacimiento del pichón y cómo se alimenta (hasta abril), entre otras fases de su ciclo de vida.

Aunque es un proyecto piloto sujeto a depuración, los datos se están recopilando y serán analizados. Sin embargo, Vaughan es reservado en cuanto a los resultados que se podrían derivar de estas observaciones, porque aún se afinan detalles clave para tener certeza científica.

Por el momento, el sistema tiene un límite de observación simultánea de 128 personas, por lo que se está probando con los empleados del hotel. Si llega a funcionar, se ampliaría su alcance a otros investigadores, estudiantes y vecinos.