Por: Silvia Artavia.   8 febrero
Un decreto ejecutivo de junio de 2017 prohibió el uso de bromacil, empleado en plantaciones de piña, por considerarlo nocivo para la salud y para el ambiente, ya que daña los mantos acuíferos. Foto con fines ilustrativos.
Un decreto ejecutivo de junio de 2017 prohibió el uso de bromacil, empleado en plantaciones de piña, por considerarlo nocivo para la salud y para el ambiente, ya que daña los mantos acuíferos. Foto con fines ilustrativos.

La Federación Ecologista denunció el ingreso al país de 4.200 kilogramos de bromacil, componente con el que se elabora un herbicida empleado en plantaciones piñeras y cuyo uso está prohibido en el país por ser considerado nocivo para la salud y para el ambiente.

El grupo ambientalista lanzó la acusación por medio de una carta enviada a Luis Guillermo Solís, presidente de la República; Luis Felipe Arauz, jerarca del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), y a Marco Vinicio Jiménez, director del Servicio Fitosanitario del Estado (SFE).

En la misiva, que trascendió a los medios de prensa, la Federación pide a las autoridades explicar por qué dicha sustancia entró al país, pese a que el decreto ejecutivo N° 40423-MAG-MINAE-S, publicado en La Gaceta el 5 de junio del 2017, prohíbe su utilización.

“En enero hicimos la consulta al Servicio Fitosanitario del Estado sobre las importaciones de bromacil en los últimos meses, porque teníamos sospechas de que, a pesar de la prohibición, se seguía usando. En un estudio que hizo la Universidad Nacional (UNA) en el agua de Pital de San Carlos a finales del año pasado (2017) salió presencia de esa sustancia, entonces nos surgió la duda”, afirmó Fabián Pacheco, dirigente de la Federación Ecologista.

Según el representante de los ambientalistas, el 5 de febrero de este 2018, el Servicio Fitosanitario respondió a su consulta, con la cual confirmaron que los 4.200 kilogramos de bromacil ingresaron al país el 13 de setiembre del 2017, provenientes de China.

“El decreto se logró porque los ecologistas teníamos más de 15 años de estar denunciando el uso de ese producto. Por años, el AyA (Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados) ha tenido que llevar agua a gente de Siquirres porque la recibían contaminada debido a la operación de las piñeras. Entonces, la prohibición había sido un logro”, agregó Pacheco.

El cargamento en cuestión son 168 sacos, de 25 kilogramos cada uno, de la marca comercial Bromatel, importado por la empresa Agricenter S. A.

Tras una consulta planteada por este medio a Agricenter S. A., Diego Unfried, gerente financiero de la compañía, dijo que hoy (jueves) no se referirían al asunto.

“Te informo que no tengo autorización para pronunciarme a detalle sobre el tema, el día de mañana (viernes) la empresa estará emitiendo un comunicado oficial al respecto, pues la información es totalmente errónea y mal intencionada”, dictó un correo electrónico enviado por Unfried.

En manos del Estado

Marco Vinicio Jiménez, director del Servicio Fitosanitario del Estado, dijo a La Nación que, a pesar de que el decreto se publicó el junio de 2017, el bromacil llegó al país porque había sido embarcado en China antes de esa fecha, el 7 de mayo.

Sin embargo, agregó el jerarca, el producto no está circulando y se encuentra en un almacén fiscal del Pacífico, en Puntarenas.

“El 13 de setiembre aparece en el sistema como si al producto se le hubiera dado, ¿cómo se llama?, la autorización. Sin embargo, inmediatamente se retuvo en el almacén fiscal”, dijo el funcionario.

Asimismo, aseguró Jiménez, se trató de una entrada al país “en papeles”, pues los importadores no pueden usarlo debido a que no cuentan con los permisos para eso.

“El producto ingresó a un almacén fiscal el 10 de julio, pero una vez que está en ese almacén ellos (la empresa que lo importó) necesitan sacar todos los permisos para poder utilizarlo. Esos permisos nunca los obtuvieron. En un momento dado, se mandó a retener en las bodegas, y hoy estamos procediendo a decomisarlo. Si bien físicamente entró al país, aduaneramente no se hizo, porque no se puede utilizar”, explicó Jiménez.

Por otra parte, el jerarca del SFE aseveró que el cargamento es ahora propiedad del Estado y será el mismo Servicio Fitosanitario el que deberá destruirlo.

Pero, ¿cómo y cuándo deshacerse de un producto que es nocivo para la salud y para el ambiente?

“Estamos viendo a ver si lo podemos retirar mañana mismo (viernes 9 de febrero) del almacén fiscal y ahí procederemos a buscar la manera de cómo lo vamos a hacer. Nosotros como institución responsable, buscaremos la manera de cómo lo vamos a destruir sin que haya contaminación”, concluyó Jiménez.

La ruta del bromacil

5 de mayo de 2017: se compra el producto en China.

7 de mayo de 2017: se embarca hacia Costa Rica.

5 de junio de 2017: se publica en La Gaceta el decreto ejecutivo N° 40423-MAG-MINAE-S, que prohíbe el uso de esta sustancia.

10 de julio de 2017: ingresa al almacén fiscal del Pacífico, en Puntarenas.

13 de julio de 2017: se le da un permiso a la empresa importadora para que defina qué hacer con este. El artículo tres del decreto daba a las compañías seis meses para agotar existencias o deshacerse de estos. Dado que la norma se publicó en junio, la firma tenía tiempo hasta diciembre del 2017 para ello.

13 de setiembre de 2017: el bromacil ingresa al registro de importaciones del Servicio Fitosanitario del Estado. Ese mismo día, dijo Marco Vinicio Jiménez, director de esa entidad, se retuvo el cargamento de 4.200 kilogramos.