Por: Agencia AP.   28 febrero
En esta foto de archivo del 15 de abril del 2002, miembros del Equipo de Rescate de Gran Altitud del Ejército de Estados Unidos descargan suministros de los helicópteros en el glaciar Kahiltna cerca de Talkeetna, Alaska. El Servicio de Parques Nacionales está considerando ahora nuevas reglas para la eliminación de los desechos humanos generados por los escaladores en Denali, la montaña más alta de América del Norte Foto AP, Archivo.
En esta foto de archivo del 15 de abril del 2002, miembros del Equipo de Rescate de Gran Altitud del Ejército de Estados Unidos descargan suministros de los helicópteros en el glaciar Kahiltna cerca de Talkeetna, Alaska. El Servicio de Parques Nacionales está considerando ahora nuevas reglas para la eliminación de los desechos humanos generados por los escaladores en Denali, la montaña más alta de América del Norte Foto AP, Archivo.

Alaska. Los escaladores de la montaña más alta de Norteamérica tendrán que llevarse su materia fecal, después de que un investigador determinó que esta no se descompone en lo profundo de un glaciar al cual se arrojaban buena parte de los desechos.

El geólogo especialista en glaciares Michael Loso estima que 36.000 escaladores depositaron entre 69 y 97 toneladas métricas de materia fecal en el glaciar Kahiltna, un tramo de la ruta más utilizada hacia la cima del monte Denali (con una altitud de 6.190 metros sobre el nivel del mar).

Desde hace más de una década, el Servicio de Parques Nacionales exige que los escaladores no dejen materia fecal en la superficie de esa montaña en Alaska. Estos colocaban sus desechos en bolsas biodegradables de inodoros portátiles y las arrojaban a las grietas profundas del glaciar.

Pero las investigaciones de Loso revelan que los desechos no llegan al fondo del glaciar, nunca están expuestos a temperaturas extremas que las desintegran y probablemente reaparecen río abajo como manchas en la superficie del Kahiltna, donde el derretimiento supera la nevada anual.

Los funcionarios dicen que no se debe arrojar desechos humanos que no se descomponen en un parque nacional y una zona protegida de vida silvestre.

“Estos cambios son en respuesta directa a las investigaciones” , dijo el guardabosque Chris Erickson, vía telefónica desde la localidad vecina de Talkeetna.

Las normas propuestas permitirían a los escaladores arrojar sus desechos solamente a una grieta en la mayor elevación. El resto tendrían que llevárselo consigo.