Monserrath Vargas L..   22 mayo
24/04/2019 Vecina de San Carlos asegura que meteorito cayó en la casa. Dice que cuando la tocaron estaba caliente./ fotografía de Edgar Chinchilla

Al enterarse de que un meteorito había caído en Costa Rica, el 23 de abril a las 9:08 p.m., el coleccionista privado Michael Farmer viajó al país para recolectar muestras del objeto.

El estadounidense logró comprar algunos fragmentos a los lugareños y al retornar a su nación donó parte de la colección obtenida a la Universidad Estatal de Arizona (ASU, por sus siglas en inglés), que cuenta con un Centro de Estudios de Meteoritos y una colección de 40.000 rocas, que representan más de 2.100 distintos meteoritos caídos y recolectados alrededor del mundo.

Ahora, una investigación encabezada por el profesor Laurence Garvie de la Escuela de Exploración de la Tierra y el Espacio, de ese centro de estudios superiores, sugiere que la composición del meteorito podría brindar información útil sobre cómo podemos extraer el agua de los asteroides en el espacio.

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Tras la pista del agua

El meteorito Aguas Zarcas, nombre que se le propuso formalmente a la Meteoritical Society para su adopción oficial, pertenece al grupo de las “condritas carbonáceas” o meteoritos condríticos, que se caracterizan por ser ricos en compuestos orgánicos y están llenos de agua.

La mayoría de los calificados como meteoritos “condríticos” provienen del cinturón de asteroides, que se encuentra entre Marte y Júpiter, tal y como lo explica un informe del 29 de abril, publicado por la Universidad de Costa Rica y firmado por Gerardo Soto, Oscar Lücke y Pilar Madrigal, de la sección de Petrografía y Geoquímica de la Escuela Centroamericana de Geología.

La presencia de agua en estos meteoritos es la que emociona a Garvie y a otros 12 investigadores involucrados en el estudio.

"Tener este meteorito en nuestro laboratorio nos da la capacidad, con un análisis más profundo, de desarrollar, en última instancia, tecnologías para extraer agua de asteroides en el espacio", dijo Garvie.

Pero no solo eso, con la investigación que planean realizar durante los próximos años, también proyectan que podrán obtener información relevante sobre el proceso orgánico.

Por su parte, Carleton Moore, director fundador del Centro de Estudios de Meteoritos de ASU explicó que: “Las llamadas condritas carbonáceas son relativamente raras entre los meteoritos, pero son algunas de las más buscadas por los investigadores, porque contienen las pistas mejor conservadas sobre el origen del sistema solar”.

Moore destacó que sumar las muestras del meteorito Aguas Zarcas a su colección representa para ellos una de las “adiciones científicamente más significativas de los últimos años”.

En la ASU, las muestras del meteorito Aguas Zarcas estarán resguardadas en gabinetes de nitrógeno, el cual permitirá evitar la degradación del mismo.

"Estos meteoritos deben ser curados de manera que puedan usarse para la investigación actual y futura, y tenemos esa capacidad aquí en la universidad", comentó Garvie.

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Colaboración

El geólogo de la Universidad de Costa Rica, Gerardo Soto, aseguró que el centro de investigación de ASU es de “altísimo nivel” y que desde la UCR se mantienen en contacto con estos investigadores.

El científico comentó a La Nación que cuando suceden eventos súbitos como sismos, erupciones volcánicas y caídas de meteoritos es común que todos quieran obtener datos y estudiarlos.

Por ejemplo, mencionó que un equipo brasileño se encuentra investigando cómo se dio la entrada del meteorito Aguas Zarcas a la atmósfera terrestre.

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Mientras que la Universidad Estatal de Arizona aclaró que están trabajando con la investigadora Karen Ziegler, del Instituto de Meteoríticas de la Universidad de Nuevo México, para analizar muestras en busca de isótopos de oxígeno, que permitan determinar qué características comparte este meteorito con otras condritas carbonáceas.

Además, la científica Sandra Pizzarello, de la Escuela de Ciencias Moleculares de la ASU, se enfoca en “determinar el inventario orgánico de la muestra, que puede proporcionar información sobre si estos tipos de meteoritos proporcionaron los ingredientes para los orígenes de la vida en la Tierra”.