Irene Rodríguez. 15 febrero
El ADN es la base de nuestra genética. En los últimos años la tecnología de investigación ha hecho que cada vez sea más fácil editar genes, lo cual tiene implicaciones de salud, legales y éticas. Imagen: Archivo
El ADN es la base de nuestra genética. En los últimos años la tecnología de investigación ha hecho que cada vez sea más fácil editar genes, lo cual tiene implicaciones de salud, legales y éticas. Imagen: Archivo

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció este viernes que el próximo 18 y 19 de marzo se reunirá un comité de alto nivel para discutir la edición del genoma humano y sus implicaciones.

Los especialistas examinarán los retos científicos, éticos, sociales y legales y harán recomendaciones para regular estos procedimientos.

Los expertos verán el panorama, lo discutirán y también trazarán un plan de trabajo conjunto para los próximos 12 o 18 meses.

El comité está formado por un panel de 18 personas de los más diversos campos profesionales, como Derecho, Medicina, Salud Pública, Farmacia, Genética, Filosofía, Tecnologías en Salud, Bioética, Neurociencias, Biología y Ciencias Políticas.

“La aplicación de herramientas nuevas como el CRISPR-Cas9 para editar el genoma ha puesto en la palestra la necesidad del desarrollo de estándares en esta área. El grupo experto de la OMS trabajará de una forma consultiva y construirá nuevas iniciativas. De acuerdo con los procedimientos de la OMS, se harán alizanzas con otras agencias de Naciones Unidas y se estará en comunicación con academias de ciencia y medicina y con los científicos que han redactado reportes sobre el tema”, cita la OMS en su sitio de Internet.

Tema polémico

La técnica de edición genética más común es la llamada CRISPR, que fue catalogada como el hito científico del año 2015.

Lo primero que debe tenerse claro es que existen dos componentes vitales en este tipo de tecnología: un trozo de ARN (el “mensajero” genético) y la proteína Cas9. El primero sirve para identificar el fragmento de gen o genes que se quieren “editar”, y la proteína, mientras tanto, lo “edita”. Por ejemplo, si se detectara la amenaza de una enfermedad, el ARN localiza las porciones “defectuosas” y la Cas9 las corta.

Esta tecnología ya se utiliza con éxito para hacer cultivos más resistentes a las plagas, o con mayor duración o con mejoramiento de la calidad del alimento, pero es muy diferente llevarlo a la edición de genes humanos, ya se en embriones o en personas “ya nacidas” de cualquier edad.

Por esta razón es necesario saber cuáles son las implicaciones médicas, científicas, legales, sociales y éticas del asunto.

Estas regulaciones o recomendaciones para llevar a cabo estudios en genes humanos se hacen más necesarias luego de que el científico chino He Jiankui anunciara que modificó la genética de dos embriones para no que pudieran ser infectados con VIH y consiguió dos embarazos: el de las gemelas Lulu y Nana y otro que hasta enero pasado se encontraba en gestación, pero no se reveló cuánto tiempo llevaba el embarazo.

“En China sí se ha hecho CRISPR en embriones, pero en embriones inviables que no iban a utilizarse en una FIV, es decir, en embriones que se veía que tenían algún defecto o que no iban a resistir un embarazo y morirían en gestación. Entonces esos embriones no se implantan y en China los utilizan con CRISPR para decir solamente ‘sí podemos editar genes’, pero nunca se había visto con fines reproductivos, no está permitido”, apuntó en una entrevista anterior la genetista tica Gabriela Chavarría.