Política Económica

FMI proyecta mayor presión inflacionaria a nivel global hasta finales del 2022

Organismo multilateral achaca fenónome al aumento de la demanda y los problemas de logística internacional. En Brasil se aplicó, este miércoles, la mayor subida de tasas desde 2002.

La presión inflacionaria a nivel global podría durar hasta finales del próximo año, advirtió este miércoles 27 de octubre la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva.

El FMI indicó días atrás que esperaba que la inflación disminuyera a partir de mediados de 2022, pero la institución ahora parece anticipar un fenómeno más duradero en el mundo.

“Tenemos que estar muy atentos a lo que está pasando con la inflación”, dijo Georgieva en declaraciones al canal CNBC, al señalar el aumento de la demanda y los problemas logísticos debido a la escasez de mano de obra, en particular de camioneros.

“Esto está causando inevitablemente una presión sobre los precios y esta presión esperamos que continúe hasta mediados del próximo año, tal vez hasta finales de 2022″, agregó.

La declaración dada por la jerarca del FMI ocurrió el mismo día en que el Banco Central de Brasil anunciara la mayor subida en sus tasas de interés desde el 2002. Esta entidad monetaria llevó su tasa de referencia hasta 7,75%, un alza de 1,5 puntos porcentuales (p.p.).

El FMI había considerado, hasta ahora, que la alta inflación era un fenómeno transitorio, vinculado a la recuperación global de la histórica recesión registrada en 2020 por la pandemia de la covid-19.

Este análisis es compartido por un gran número de economistas. Sin embargo, aparecen preocupaciones crecientes debido al aumento de los precios de la energía.

Georgieva indicó que entre los expertos económicos aún existía un consenso sobre el hecho de que “en las economías avanzadas la inflación es temporal”, durante un seminario virtual que reunió a gobernadores de bancos centrales, el pasado 17 de octubre.

Los responsables políticos “tienen las herramientas” necesarias para remediar una inflación que llegaría a desaparecer, agregó. “Estamos muy familiarizados con estas herramientas y cómo se pueden implementar”.

Luego, el FMI estimó que habría un pico en los últimos meses de 2021, tanto en los países avanzados como en los emergentes, antes de estabilizarse a mediados del próximo año.

Georgieva hizo estas declaraciones cuando el Banco Central Europeo (BCE) celebra una reunión monetaria el jueves. Las reuniones de la Reserva Federal de Estados Unidos y el Banco Central de Inglaterra tendrán lugar la semana que viene.

Caso brasileño

En el caso del Banco Central de Brasil El Banco Central el incremento anunciado este miércoles fue le mayor, en casi dos décadas, y su objetivo es intentar contener la subida de la inflación en el país.

El incremento es el sexto consecutivo en el año, y está en línea con las expectativas del mercado, ante la suba de precios acelerada y la perspectiva de un aumento del gasto público por un programa de ayudas del gobierno.

La decisión comunicada al finalizar una reunión del Comité de Política Monetaria profundiza la estrategia de alzas implementada hasta el momento, y dispone el mayor salto en la tasa desde diciembre de 2002.

El Comité “considera que, dado el deterioro en el balance de riesgos y el incremento en sus proyecciones, este ritmo de ajuste es el más adecuado para asegurar la convergencia de la inflación a las metas”, se indicó en un comunicado.

Para la próxima reunión en diciembre, añadió, prevé “otro ajuste de la misma magnitud”, con el que llevaría la tasa hasta 9,25%.

La última vez que la tasa de interés estuvo por encima de 7,75% fue en 2017.

Las preocupaciones en el escenario fiscal se dispararon, en los últimos días, después del anuncio del presidente Jair Bolsonaro de que aumentará las ayudas sociales para casi 17 millones de brasileños vulnerables hasta fines de 2022.

La población brasileña sufre el impacto de las subidas de precios, especialmente de los alimentos. Y el desempleo todavía alcanza a 13,7 millones de personas, pese a ceder al 13,2% en el trimestre junio-agosto, el nivel más bajo en un año.

La iniciativa del mandatario, en vísperas de un año electoral, prevé una maniobra para no exceder un límite para el uso de recursos públicos fijado por ley y debe ser aprobada en el Congreso.