AFP . 19 diciembre, 2020
El negociador jefe de la UE, Michel Barnier, habla durante un debate sobre la relación futura entre la UE y el Reino Unido en una sesión plenaria del Parlamento Europeo, en Bruselas, el 18 de diciembre del 2020. Foto: AFP
El negociador jefe de la UE, Michel Barnier, habla durante un debate sobre la relación futura entre la UE y el Reino Unido en una sesión plenaria del Parlamento Europeo, en Bruselas, el 18 de diciembre del 2020. Foto: AFP

Bruselas. Los negociadores de la Unión Europea (UE) y el Reino Unido retomaron las arduas discusiones posbrexit este sábado en Bruselas para intentar llegar a un acuerdo a pocos días de la fecha límite del 31 de diciembre, con la espinosa cuestión de la pesca en el centro de las disputas.

Los derechos pesqueros son el principal escollo para encontrar un acuerdo a tiempo que evite una ruptura brutal y el regreso de aranceles y cuotas a ambos lados del canal de la Mancha.

Las negociaciones siguen “muy bloqueadas”, aseguró una fuente diplomática europea a la AFP.

Otra fuente europea afirmó que Bruselas hizo su última propuesta a Londres sobre la cuestión, y que estaba ahora en manos del primer ministro británico, Boris Johnson, decidir si quiere o no un acuerdo.

“Si Reino Unido no acepta la última oferta de la UE no habrá acuerdo sobre la pesca”, advirtió.

En el centro del debate están los 650 millones de euros ($800 millones) en pesca capturados cada año por las flotas europeas en aguas británicas, y la duración del periodo que permitiría a los pescadores europeos adaptarse a las nuevas condiciones.

Bruselas propondría renunciar a cerca del 20% de ese monto en un periodo de siete años. Los británicos reivindican 60% en un plazo de adaptación de tres años, según fuentes europeas.

“Es una cuestión de números ahora”, dijo el diplomático europeo.

El negociador europeo, el francés Michel Barnier, ha consultado con los países que comparten los ricos caladeros británicos para intentar encontrar una salida, añadió la fuente.

Domingo por la noche

El Parlamento Europeo insistió en que quiere un acuerdo de aquí a medianoche del domingo, para examinarlo y ratificarlo y que pueda entrar en vigor el 1.° de enero.

Sin embargo, el secretario de Estado francés para los Asuntos Europeos, Clément Beaune, no excluyó este sábado que estas negociaciones se prolonguen más allá del domingo.

No se va a “sacrificar todo” por ser domingo por la noche, afirmó en la emisora France Inter. “Están en juego sectores enteros, como la pesca, como las condiciones de competencia para nuestras empresas”, añadió.

Un acuerdo alcanzado en los últimos días de diciembre podría entrar en vigor de forma provisional, una opción con la que parece que están de acuerdo los países miembros, pero a la que se opone el Parlamento.

Las otras cuestiones que bloquean las negociaciones -normas de competición y el futuro mecanismo de solución de controversias- parece que se van solventando.

La UE se niega a tener a sus puertas una economía sin regulación que se libraría a la competencia desleal hacia sus empresas, sin respetar las normas medioambientales, sociales, fiscales o su estricto régimen de ayudas públicas.

El tiempo apremia más que nunca. Sin un tratado de libre comercio, a partir del 1.° de enero las relaciones entre el Reino Unido y la UE se regirán por las normas de la Organización Mundial del Comercio (OMC), un escenario de consecuencias económicas imprevisibles que conlleva aranceles y cuotas.

A ambos lados del canal de la Mancha, se preparan para el regreso de los controles arancelarios.

Sin embargo, una informe del Parlamento británico advirtió que la preparación es insuficiente en el Reino Unido, y podrían producirse perturbaciones en los puertos y a nivel de la seguridad.