AFP . 21 marzo
Los comicios legislativos de Israel se realizarán este martes, y serán decisivos para el primer ministro Benjamin Netanyahu, a quien se le ve en pósters pegados en la ciudad de Jerusalén. Foto: AFP.
Los comicios legislativos de Israel se realizarán este martes, y serán decisivos para el primer ministro Benjamin Netanyahu, a quien se le ve en pósters pegados en la ciudad de Jerusalén. Foto: AFP.

Jerusalén. Los palestinos de Jerusalén Este pagan sus impuestos, viven y trabajan en Israel, pero no podrán votar en las legislativas israelíes del martes, a menos que cambien de nacionalidad y pierdan el derecho de sufragar en los comicios palestinos.

Estos 300.000 palestinos de la parte oriental de la Ciudad Santa tienen un estatuto aparte: Israel, que anexióno Jerusalén Este en 1967, los considera residentes pero no ciudadanos nacionales de pleno derecho.

Tienen derechos sociales, acceden a servicios de salud y poseen una tarjeta de residencia, pero no un pasaporte. Pueden participar en las municipales israelíes, pero no en las elecciones generales del país.

Pero los tiempos cambian y en los últimos años, miles de palestinos empezaron a acabar con un tabú y a pedir la nacionalidad israelí. La decisión la tomaron 1.800 de ellos en el 2020.

Es el caso de Nur Dwayyat, profesora de 34 años de Jerusalén Este, que trabaja en la ciudad israelí de Abu Gosh. Obtuvo su nacionalidad en 2016 y votará el martes por cuarta vez en unos comicios nacionales israelíes.

"Vivo en este país, formo parte de él, tengo el derecho a votar", afirma esta residente en Sur Baher, barrio palestino de Jerusalén.

¿Por quién va a votar? “Por el que actúe en favor de la comunidad árabe”, asegura, sin más precisiones, ante estas legislativas del martes, decisivas para el primer ministro Benjamin Netanyahu.

Amer Nasser, un abogado de 48 años de Beit Hanina, barrio de Jerusalén Este, también pidió y obtuvo la nacionalidad israelí. Pero él se sigue definiendo como “palestino”, y eso dictará su opción electoral, pues reprocha a Netanyahu preferir normalizar relaciones con países árabes (como los Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Sudán y Marruecos) a resolver el conflicto israelo-palestino.

“Por eso voy a votar por la ‘Lista Árabe Unida’, esperando (...) una coexistencia pacífica entre palestinos e israelíes”, agrega, en referencia al principal partido que representa a árabes israelíes en el Parlamento de Israel.

Pero al convertirse en ciudadanos israelíes, estos palestinos pierden el derecho a votar en las elecciones palestinas, las primeras en 15 años: las legislativas están previstas en mayo y la presidencial en julio.

Pero, en realidad, ni siquiera es seguro que los palestinos de Jerusalén Este puedan votar en esos comicios. Como la parte oriental de la ciudad está anexionada, Israel debe, en teoría, dar luz verde para estas elecciones, que también se celebran en Cisjordania y la Franja de Gaza.

La Autoridad palestina pidió a la comunidad internacional que presionara a Israel para permitir el voto en Jerusalén Este.

En caso de rechazo israelí, los palestinos contemplan varios escenarios, como un voto electrónico, una votación en ciudades palestinas vecinas de Jerusalén o en oficinas de organizaciones internacionales.

En Jerusalén Este hay división de opiniones sobre estas elecciones palestinas ya que, de hecho, la Autoridad Palestina de Mahmud Abas ejerce solamente su poder en algunas zonas de Cisjordania y no en Jerusalén.

Según el abogado y analista palestino Moein Odeh, a los palestinos de Jerusalén "no les interesan estas elecciones (palestinas) ya que no tienen impacto sobre la situación de la ciudad", íntegramente administrada por Israel.

No obstante, Wafa Qawasmi-Bukhari, una palestina de Jerusalén Este, recuerda con emoción haber votado en las últimas legislativas palestinas, en 2006.

Entonces, justo después de la segunda Intifada, había "esperanza" de cambio. Pero hoy, si se presentara la oportunidad, esta mujer se abstendría.

"¿Votar por quién? (...) Pensaba que (los dirigentes palestinos) harían algo, pero Israel ha seguido destruyendo casas, y la Autoridad Palestina no ayudó a nadie y no tiene ningún poder de decisión en Jerusalén", afirma.

Pero no por ello Wafa se va a sumar a la cohorte de palestinos de Jerusalén Este que piden la nacionalidad israelí: “Hoy no estoy dispuesta a dar mi voto absolutamente a nadie”, afirmó.