AFP . 19 enero
Los medios sufren en una economía digital donde empresas tecnológicas como Google captan cada vez más ingresos por publicidad. AFP
Los medios sufren en una economía digital donde empresas tecnológicas como Google captan cada vez más ingresos por publicidad. AFP

Washington. Estados Unidos instó a Australia a que renuncie a su proyecto de obligar a Google y Facebook a remunerar a los medios de comunicación por su contenido, y advirtió de “consecuencias negativas a largo plazo” para los consumidores y las empresas.

Canberra presentó un proyecto de "código de conducta vinculante" que supuestamente regirá las relaciones entre los medios de comunicación -que atraviesan dificultades financieras- y los gigantes que dominan internet, sobre todo Google y Facebook.

Este proyecto, uno de los más restrictivos del mundo, prevé sanciones de varios millones de euros en caso de infracción y está dirigido al "hilo de actualidad" de Facebook y a las búsquedas en Google. Los dos gigantes de internet amenazan por su parte con limitar sus servicios a los internautas australianos.

En un documento enviado al Senado australiano, que está estudiando la iniciativa, la Oficina del representante estadounidense para el Comercio denuncia un proyecto que "apuntará exclusivamente" a dos empresas estadounidenses "sin haber establecido previamente una violación de la legislación australiana o un incumplimiento del mercado".

"Al gobierno de Estados Unidos le preocupa que un intento, mediante la legislación, de regular las posiciones competitivas de ciertos actores en un mercado digital que evoluciona rápidamente, en evidente detrimento de dos empresas estadounidenses, produzca resultados nefastos", indica este documento.

"También podría haber consecuencias negativas a largo plazo para las empresas estadounidenses y australianas, así como para los consumidores australianos".

Este documento fechado el 15 de enero considera que el proceso de arbitraje obligatorio previsto en el borrador para determinar la compensación que se pagaría a los medios es "fundamentalmente desequilibrado" a favor de estos medios, porque toma en cuenta el coste de producción, pero no el costo generado para las plataformas digitales.

Alega, además, que el proyecto "podría suscitar preocupaciones sobre las obligaciones de Australia en materia de comercio internacional", dado que los medios de comunicación extranjeros no están incluidos en el proceso de compensaciones.

El gobierno estadounidense exhorta a Canberra a suspender el trabajo legislativo sobre este proyecto, así como el objetivo de aplicarlo este año, para permitir más investigaciones y la elaboración, si es posible, de un código de conducta voluntaria.

La iniciativa australiana se está siguiendo muy cerca en todo el mundo en un momento en el que los medios sufren en una economía digital donde Facebook, Google y otras grandes empresas tecnológicas captan cada vez más ingresos por publicidad. Recibió el apoyo de los medios australianos.

La crisis de los medios se ha agravado con el colapso económico provocado por el coronavirus. En Australia decenas de periódicos han cerrado y cientos de periodistas se han quedado sin empleo.