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Aislada, la exdirigente birmana Aung San Suu Kyi podría pasar décadas en prisión

La exdirigente birmana Aung San Suu Kyi fue trasladada esta semana a una prisión pero ¿cómo se encuentra y en qué condiciones se produce su detención? ¿Sigue siendo popular? La AFP responde a algunas preguntas sobre su situación actual.

Desde que fuera arrestada el 1 de febrero de 2021 en el marco de un golpe de Estado, la premio Nobel de la Paz, de 77 años, se encontraba en arresto domiciliario en un lugar secreto de Naipyidó, la capital de Birmania.

El miércoles, fue puesta en aislamiento en la cárcel de la ciudad, cuya seguridad se reforzó.

Su proceso, que empezó hace un año y que se lleva a cabo a puerta cerrada, continuará en el centro penitenciario.

Los generales quieren "aislarla todavía más del mundo exterior", declaró a la AFP Manny Maung, de Human Rights Watch.

"Temen que todavía pueda perjudicar sus intereses. Su aislamiento es una táctica para asegurarse de que no se entera de lo que ocurre fuera de la prisión", agregó.

La Junta es muy discreta al respecto.

Cuando estaba en arresto domiciliario, Aung San Suu Kyi vivía con una decena de empleados domésticos, pero estos no fueron autorizados a acompañarla en prisión. En la cárcel, hay tres mujeres que se encargan de ella, según una fuente próxima al caso.

Probablemente, fue "transferida a un espacio especialmente construido en el centro penitenciario", consideró Richard Horsey, del gabinete de análisis International Crisis Group (ICG).

Sus abogados son su único contacto con el exterior y tienen prohibido hablar con la prensa y con las organizaciones internacionales.

Según una fuente próxima al caso, la exdirigente parece encontrarse bien, aunque a veces está cansada por sus comparecencias ante el juez (cuatro veces por semana).

Aung San Suu Kyi ya pasó 15 años en arresto domiciliario bajo las anteriores dictaduras militares.

"Es importante establecer una rutina y seguirla de forma muy estricta para evitar perder el tiempo inconscientemente", escribió en los años 1990 "la Dama" de Rangún, para explicar cómo sobrellevaba la falta de libertad. En aquel entonces, se dedicaba especialmente a la lectura, la meditación y la oración.

Desde febrero de 2021, ha sido acusada de haber violado varias veces una ley sobre secretos de Estado, fraude electoral en los comicios de 2020 -que ganó su partido-, sedición, corrupción...

Ha sido condenada a 11 años de detención y podría pasarse décadas en prisión.

Dada su avanzada edad, "es incluso posible que termine sus días en prisión", señaló Sophie Boisseau du Rocher, del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI).

Si bien su imagen internacional se vio empañada por no haber defendido a los musulmanes rohinyás, víctimas de graves discriminaciones y abusos cuando ella estaba en el poder, Aung San Suu Kyi sigue siendo muy popular en Birmania.

Pero "el país ya no la necesita para hacer la resistencia. Una nueva generación de jóvenes líderes se las apaña muy bien por sí sola", apuntó Manny Maung.

Los generales no parecen dispuestos a ceder el poder y prosiguen con su feroz represión. Más de 2.000 civiles han muerto violentamente desde el golpe y más de 11.000 están detenidos, según una oenegé local.

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